Max Murillo Mendoza
Hoy empieza la marcha de los hermanos y compañeros de las nacionalidades afectadas por la construcción de la carretera, entre Cochabamba y Beni. El gobierno tendría que haber acudido a esas regiones a conversar, y no sólo esperar en sus cómodas oficinas la presencia de los compañeros. Evo Morales se equivoca cuando escucha sólo a sus ministros, como a Walter Delgadillo (ex mirista y ex ministro de la UDP), y se olvida que él siempre pedía la presencia del presidente cuando era representante de base de los cocaleros. Pero bueno, más allá de esas complejas relaciones Estado – nacionalidades me llama la atención un fenómeno cada vez más cotidiano, como la moda de música o de vestimenta. Es el asunto ecológico convertido en moda, sobre todo citadina y de consumo masivo.
Los más tontos en esta moda se dedican a defender animalitos de toda estirpe. Sabemos de la crueldad de mucha gente, en su pobreza material, para tratar a muchas especies; pero hay una especie de esquizofrenia para defender animales y no defender humanos, pues también todos los días somos mal tratados en los sistemas de salud y de educación, con consecuencias inimaginables: muertos, curaciones mal realizadas, mal trato de médicos que no entienden de humanos, etc. Y en lo educativo lo mismo: el desastre mejor organizado posible de este estado colonial y republicano al mismo tiempo. A estos ecologistas de moda, probablemente gente bien que ya tiene asegurada su salud y educación privada, es decir que no necesita estado alguno, tenemos que enseñarles que por estos lados del mundo no hay diferencia entre los animales y el humano, en lo que al trato se refiere, y que tienen que aprender a olfatear como el tigre para ubicarse en la tierra y en el espacio concreto.
Existen otros más intelectuales, que están elucubrando grandes teorías del cambio climático, etc. Está bien, asuntos necesarios para la toma de conciencia del modelo occidental qua tanto daño ha hecho al mundo, en particular a Bolivia; pero también existe paranoia y esquizofrenia política, algunos están aprovechando este tema de manera política, y no científica, frente a las propuestas del MAS. Dando lugar a políticos coloniales de derecha trasnochados y hoy “defensores” de las nacionalidades afectadas por dicha construcción. Semejantes coincidencias no son aclaradas por los “científicos del Cambio Climático”. Al menos tendría que salir a la palestra a desenmascarar a los colonialistas y madereros incrustados entre los ecologistas. Y separar las aguas entre lo científico y el interés político de los colonialistas de la oposición.
Muchos de los temas importantes, como el Cambio Climático, entran al país como moda importada por gente poco crítica e intelectual. Se toma la moda, y no existe una crítica primaria local: si esa moda sirve o no a esta realidad, etc. Los sectores dedicados al consumo de la información y ciencia, clases medias y sectores oligárquicos alfabetizados, no tienen la costumbre de la crítica y la profundidad de los conocimientos. Les interesa el consumo por el consumo: los financiamientos, las oportunidades de abrir nuevas empresas o emprendimientos, etc. No las consecuencias y los efectos a los humanos, nosotros de carne y hueso. Al final nuestros básicos problemas cotidianos y de sobrevivencia, quedan postergados por estas modas, quedan al margen de “marchas y bloqueos hasta las últimas consecuencias” por causas de modas intelectuales, y posturas no muy bien administradas.
Algún día estos ecologistas se movilizarán hasta las últimas consecuencias, con bloqueos y marchas, por los 800.000 niños y jóvenes de la calle en Bolivia? Que pasan sus días cotidianamente en la miseria y la violencia callejera, sin que a nadie le importe? Incluso inferiores a los perros o gatos? Algún día estos ecologistas nos animarán a salir a bloquear por mejor atención médica? Para no ser engañados ni abusados en nuestras “cajas de Salud”, que parecen más cajas de ataúdes donde sólo nos dan aspirinas? O nos envían, los médicos, a sus consultorios privados para lucrar con nuestra salud? Algún día nos movilizaremos hasta las últimas consecuencias por una educación de calidad? Donde no se mal trate a los jóvenes y niños con semejantes torturas cotidianas, amenazas y exigencias fuera de estas realidades? Para que tengamos realmente universidades nuestras, y no sean refugios de oligarcas sin pega de donde se complota contra nuestras nacionalidades? Será que un día nos movilicemos hasta las últimas consecuencias, con bloqueos y todo, para desterrar la violencia callejera y el narcotráfico, que empiezan a cercar nuestras ciudades y pueblos? Será que un día nos interese lo cotidiano, que es lo que sufrimos los ciudadanos de a pie, y no movilizarnos por modas e importaciones intelectuales, que pueden ser legítimas como en el caso del TIPNIS, que sólo llegan a las cúpulas y sus gurus de moda de esta sociedad?
En fin, en fin. En este reino de la confusión actual todos están preocupados por el “destino” del país; pero nadie está preocupado por la tragedia cotidiana que el 90% de la población sufre con sus sistemas “estatales” que no funcionan. Todos compiten por el mejor discurso posible de cambio; pero a nadie le interesa corregir los sistemas de este estado colonial y represor. La esquizofrenia ha hecho presa de lo cotidiano: modas, parafernalia discursiva, gritos de cambio. Pero no interesa, como siempre, el sufrimiento cotidiano de las nacionalidades que siguen otorgando sus espaldas y su sudor para la inercia de la política y las creencias en un futuro mejor.
Cochabamba, 15 de Agosto de 2011.

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