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Historiador, director de institución de Desarrollo Rural en municipios.

viernes, 16 de septiembre de 2011

MENTALIDADES DESARROLLISTAS SE CONVIERTEN EN ECOLOGISTAS

                                                                                                                  Max Murillo Mendoza

Como por arte de magia las mentalidades ambientalistas, desarrollistas, destructoras, modernistas e ignorantes clases a medias, se convierten en ecologistas gracias al TIPNIS. Estas clases medias sin identidad con nuestro país, oportunistas por naturaleza, coyunturalistas y analfabetas funcionales respecto de nuestros problemas hoy son las defensoras de los pueblos indígenas del TIPNIS, y sacan otra vez ante su congénita inutilidad y creatividad intelectual, sus garras políticas y coyunturales para atacar al gobierno.

Hace un mes exactamente, al inicio de la marcha, advertí que la inoperancia de los q´aras que le rodean a Evo no resolverían este complejo asunto, porque sus mentalidades son las mismas de estos que atacan al gobierno; aunque izquierdistas son los mismos que bloquean sistemáticamente cualquier posibilidad de convivencia civilizada de nuestras culturas. Y el tiempo me dio la razón, en este corto tiempo. No se atendió oportunamente por la soberbia y pésima lectura de la realidad de estos grupitos camaleónicos de clase media. Estos t´ocperos de corbata demuestran otra vez su inutilidad en la conducción del estado, eso sí: les gusta el poder y el ejercicio del poder. Su entrenamiento es estricto en nuestras aulas universitarias, destruyendo a más no poder las posibilidades estatales de construcción de algo más de Estado. Asuntos que a estos burócratas no les interesan porque son sus intereses de clase fríamente calculados.

Estos ecologistas de moda se ponen la camiseta del TIPNIS; pero sus ciudades son un asco promiscuo lleno de basura cotidiana. Sus parques huelen a civilización desarrollista: sucia e hipócrita. Y estos ecologistas no se movilizan por ello, al parecer no tienen el olfato adecuado para cuidar su propio medio ambiente. A estos ambientalistas de moda les gustan los autos y cotidianamente destruyen el medio ambiente de sus ciudades. Nadie se hace responsable de semejante avasallamiento ambiental. Sus colegios y centros educativos están rodeados de suciedad y ni siquiera por sentido común, los animales lo hacen, realizan algún ejercicio de limpieza ambiental, al menos unas cuadras a la redonda. Les encanta la basura y la mugre citadina; pero son defensoras del TIPNIS, y de los pueblos indígenas. Oh sorpresa!!!

El oportunismo es el pan de cada día de estas clases medias inoperantes y antibolivianas. Con ese oportunismo clásico hoy se ponen la camiseta del TIPNIS; pero es para atacar en su dolor al gobierno, que muy a pesar de sus torpezas les ha quitado protagonismo político, y les ha dejado al margen de la mamadera del estado. Acostumbrados como estaban con todos los gobiernos de turno, de izquierda o derecha, a manguear y robar de las arcas del estado a nombre del desarrollo, hoy se ven marginados, sobre todo por sectores más populares que han tomado la batuta de las instituciones. Entonces su racismo se expresa en su conversión mágica hacia el ecologismo. Ni siquiera su impotencia les saca creatividad.

Extraviadas como siempre han estado, estas clases medias sin identidad con lo nuestro, en estas semanas encontraron un filón político para estrellarse en su impotencia contra el gobierno. Se convirtieron en defensoras de los derechos de nuestros hermanos del TIPNIS. De pronto, estas castas señoriales y racistas y pigmentocráticas son los defensores de la naturaleza y de los indígenas. Pero lo ridículo es que eso mismo les delata lo que son en esencia: sus ciudades mugres y contaminadas, sin movilizaciones para una convivencia más civilizada pues no les interesa un carajo. No les interesa su misma educación retrasada, retrógada, anti ambientalista humana y natural, racista y anti indígena, es decir anti boliviana. Y los q´aras  de izquierda del gobierno les facilitaron la tarea, porque en su inutilidad e inoperancia estatal les dieron a sus cumpas de clase media la excusa que necesitaban para atacar al gobierno políticamente. Con la ayuda de sus medios de incomunicación se convierten en los baluartes de la ecología. Un cuento clásico y una novela típicamente colonial y republicana a varios colores racistas y oportunistas.


                                                                              Cochabamba, 16 de Septiembre de 2011.

sábado, 10 de septiembre de 2011

GENERAR UN NACIONALISMO AYMARO-QUECHUA-GUARANÍ

                                                                                                                             Max Murillo Mendoza

Este proceso es la oportunidad histórica para generar un verdadero nacionalismo, con raíz e identidad genuina: con costumbres, mentalidad, maneras de ver el mundo e historias propias. Las condiciones están dadas en potencia; aunque muchos de sus actores dejan bastante que desear. Pocas veces hemos tenido la posibilidad de entrar en escena y expresar todas las potencialidades culturales, ideológicas y políticas como en este proceso, tenemos que reconocer. Sin embargo, existen también condiciones a cumplir, es decir de nuestra parte no tenemos otra salida que la de generar condiciones necesarias y urgentes, sin las cuales sería extremadamente difícil avanzar hacia lo nuestro.

Las estrategias necesarias son las de sentido común, diríamos. En primer lugar, se debe consolidar un mecanismo claro que regule y facilite el juego económico, democratizando al máximo el crédito para la creatividad y el acceso generalizado a los bienes de primera necesidad por parte de los sectores sin esta posibilidad, que son probablemente el 80% de nuestra población. Pero lo más importante  de este juego económico es proyectar definitivamente la consolidación de “burguesías” aymaras, quechuas y guaraníes, que serán en adelante los portavoces del desarrollo regional y nacional, en el espacio llamado Bolivia. Por ahora no existen ni siquiera las intenciones de todo esto. La economía sigue como sigue: en manos de los mismos que manejan la política tradicional y sus condimentos de poder. Si lo político no es acompañado con la misma agresividad por lo económico, pues es simple romanticismo pequeño burgués e irresponsable en sí  mismo. Es decir espejismo y pasajero encanto de moda tradicional.

En estas estrategias la educación juega un papel decisivo y definitivo. Por ahora es simple transmisor de las reglas de juego coloniales. No se han cambiado sus textos “escolares” (a pesar del gesto de la reforma educativa), no se han modificado sus didácticas anacrónicas y medievales, y a pesar de las miles de construcciones de infraestructuras modernas, a lo largo del país, sus protagonistas, los profesores, no han cambiado de figura pedagógica: son el principal escollo para los avances pedagógicos, porque las normales de donde provienen son estructuras anti-pedagógicas y anti-nacionales, donde los alumnos lo único que aprenden es a perder tiempo, y aprovecharse de los indígenas y campesinos en sus ascensos sociales y escape a las ciudades. No existe circulación de información y de conocimientos. Nuestras universidades hace mucho tiempo que se han convertido en agencias de empleos de las clases medias, realizando a nombre de la investigación acciones folklóricas para justificar los presupuestos estatales. Sin estrategia alguna y sin resultados concretos para la sociedad en general. No existen centros de educación de talentos, ni en las ciudades ni en las áreas rurales, no existen centros universitarios de talentos, es decir de punta. Y estos son absolutamente necesarios y urgentes en las estrategias nacionales  de desarrollo. Los esfuerzos aislados no sirven de nada, porque no son parte de una estructura con fines y objetivos claros. Es decir, en este campo nada se ha hecho, cuando todos los países llamados emergentes corren a velocidades supersónicas, para generar sus pensadores y cerebros, nosotros seguimos en la edad media, pensando en los milagros y en el azar de las cosas. A los burócratas de las universidades acomodados como están de por vida, no les interesa en absoluto el conocimiento o las estrategias del conocimiento. Los burócratas de las normales son intocables, prefieren las cantinas de los pueblos al conocimiento o la investigación pedagógica.

Las estrategias en política están más claras. Pero no son sostenibles ni siquiera a mediano plazo si es que no van acompañadas de estrategias en conocimiento (educación) y económicas (desarrollo).

Quiénes están pensando lo educativo? Quiénes están pensando lo económico? Qué equipo existe para pensar lo estratégico?

Las cartas están en la mesa. Depende como juguemos y qué estrategias empleemos para ganar y avanzar. Si este proceso que se presenta como una oportunidad para generar nuestro propio nacionalismo, no lo jugamos como la vida y la muerte, lamentablemente en unos pocos años estaremos recordando como otro proceso más, desperdiciado por la codicia y el oportunismo tradicional y corrupto. El tiempo es corto a pesar de lo que parece, la lealtad de las nacionalidades no son eternas, y nuestra paciencia también es limitada.


                                                                                 Cochabamba, 14 de Agosto de 2009.

LA COLONIALIDAD SE DISFRAZA DE DEMÓCRATA

                                                                                                                    Max Murillo Mendoza

Las contundentes derrotas electorales, es decir en el propio terreno colonial, están empujando, a las mentalidades coloniales: clases altas (extranjeras) y medias (parias sociales sin nación, patria e identidad), a cambiar de colores en sus comportamientos políticos y sociales. Sus medios de comunicación empiezan a aceptar que empieza otro proceso; pero su dolor es inmenso: los insultos y el complejo de “superioridad” les brota de la piel en sus comentarios cotidianos, en contra de lo indígena y campesino. Varios otros deciden aliarse al ganador, pues perder sus privilegios y negocios no es tan práctico: cambiar de camiseta no duele tanto, la vergüenza pasa. La idea es “optar por la democracia y el reino de las libertades”. La democracia de las oligarquías extranjerizantes ya pasó, ahora reina la democracia popular, por así decirlo, pero al fin es también democracia.

Las camaleónicas clases altas se transforman en bichos democráticos. Pero no su mentalidad, no su comportamiento y accionar cotidiano. Tienen que ceder sus privilegios venidos de designios colonialistas. Aunque no se han rendido todavía, los discursos y escritos de curas católicos, sobre todo jesuitas, entran en pánico viendo fantasmas por todos los lados: indigenismos, masismos, comunismos, etc. Otros hablan, también en pánico, de que “pronto regresará el voto calificado y consciente “, refiriéndose a que el pueblo se ha equivocado. Con todo, hay que subrayar que estos grupos empiezan a acomodarse a los acontecimientos. Su mentalidad no cambiará todavía en diez años más, pues debemos reconocer que esta mentalidad es muy fuerte, que tiene todos los medios a su disposición: medios de comunicación, escuelas, colegios, universidades, iglesia e incluso estado. Medios por donde se transmite el odio a Bolivia, el odio a campesinos e indígenas. Odio que llevan en la sangre y los pensamientos: sean izquierdistas, derechistas, comunistas o liberales, son lo mismo. Tienen la bendición del cristianismo.

El próximo gobierno tiene, debe ir al encuentro, al rescate de lo mejor que se pueda rescatar de estos grupos amantes y endiosantes de la cultura occidental. Hacerles entender de su fracaso estrepitoso en un país como Bolivia. No lograron industrializar, ni vertebrar los caminos y las comunicaciones, ni mínimamente contagiar los valores liberales de competencia y transparencia en la economía, además de estructurar sistemas educativos altamente competitivos. Bolivia sigue siendo el país que es desde hace 500 años: exportador de materias primas; pero con la tragedia de que los gobiernos republicanos empobrecieron sistemáticamente este espacio, expandiendo sus negocios ilícitos (hacienda, latifundio, minería) sobre la base esclavista de explotación, destruyendo comunidades y destruyendo la naturaleza misma de la sobrevivencia: medio ambiente. Por lo que se debe tender puentes de entendimiento y comunicación civilizatoria, para iniciar un diálogo con sus representantes que quieran quedarse en Bolivia y trabajar por ella.

Y claro está, será un proceso lento, ojala seguro, el recambio generacional. Si las intenciones son sinceras y claras de parte del próximo gobierno, los niños y jóvenes de este proceso serán los cimientos más importantes para las transformaciones mentales, actitudinales, de visiones, ideológicas, políticas y culturales, para las nuevas estructuras institucionales de las sociedades y nacionalidades de Bolivia. Son la esperanza más importante. Este espacio debe ser compartido, sin ciudadanos de tercera y primera, donde el estado por fin atienda al menos las necesidades básicas de la inmensa población, rural y citadina, que hoy están al margen de las mínimas satisfacciones humanas: alimentarias, educativas y de salud. Las complejidades de los desafíos nos requieren a todos, y el tiempo siempre es corto cuando se trata de transformaciones colosales, como las mentales y de costumbres.

                                                                                 Cochabamba, 14 de Enero de 2010.

JESÚS CONTRA EL PODER Y EL COLONIALISMO ROMANO

                                                                                                             Max Murillo Mendoza
                    
                                                                 “Maestro, todo (las leyes) esto lo he practicado
                                                                   desde muy joven.
                                                                  Jesús lo miró, sintió cariño por él y le dijo:
                                                                  sólo te falta una cosa: anda, vende todo lo que
                                                                  tienes , dalo a los pobres, y así tendrás un teso-
                                                                  ro en el Cielo. Después, ven y sígueme.
                                                                  Cuando el otro oyó estas palabras, se sintió
                                                                  golpeado, porque tenía muchos bienes, y se
                                                                  fue triste.”

                                                                         Jesús al hombre rico, Mc. 10, 20 – 22.

La iglesia en Bolivia recuerda, como cada año, la pasión de Cristo. Recuerda a ese Cristo bíblico e institucional; pero no le recuerda al Cristo histórico. A aquel que se estrelló contra los poderes de su tiempo y murió por eso, porque los fariseos y oligarcas judíos, quiénes tenían complicidad con el imperialismo romano de ocupación, no le perdonaron su atrevimiento de decirles lo que pensaba y creía. Ese Cristo histórico ha sido enterrado por la historia de la iglesia tradicional y conservadora, iglesia que se inventó una religión a nombre de Jesús, para simplemente ser parte de la estructura del poder en las sociedades occidentales, como representación ideológica de los poderosos. Y hoy presentan a un Jesús “compasivo”, que “perdona” hasta a los más desdichados e hipócritas (ricos y explotadores en términos de Jesús). Presentan un Jesús que no se mete en nada, que sólo perdona y es bueno, y es infinitamente contemplativo con este mundo, al extremo de permitir todas las injusticias de sus feligreses, es decir de sus culturas occidentales. Un Jesús manipulado e interpretado al antojo de los poderosos y sus intereses.

Jesús fue asesinado por los oligarcas judíos, aunque fueron los romanos los que apretaron el gatillo, por pensar distinto y ser un hombre que creía en los cambios de su tiempo. A su manera planteó una nueva forma de sueño, de utopía humana ante la podredumbre de las estructuras sociales y las injusticias de su tiempo. Su radicalidad fue ejemplar; pero su bondad no alcanzó para convencerles a los poderosos a sus cambios religiosos. Y le mataron por eso. Sus planteos son radicales, por ejemplo en el sermón del monte, donde condena a los ricos y les dice que no entrarán al reino de los cielos. Sólo los pobres entrarán a su reino. Y no era precisamente un religioso que no se metía en los problemas políticos o sociales, porque los consejos a sus discípulos son consejos políticos y posturas políticas. A los que intentaron manipularle les llamó sepulcros blancos, es decir hipócritas y fariseos. No había medias tintas para él. Y por eso lo mataron.

La maquinaria ideológica de la manipulación religiosa de la iglesia católica es impune. Su poder es milenario y real. Eso lo constatamos en nuestra historia. Manejan la religión para manipular poblaciones, por ejemplo en contra de los que piensan distinto. Eso funcionó muy bien contra el comunismo a la cabeza del papa polaco, que tenía convenios además con la CIA. Y destruyó a la iglesia latinoamericana que aportó enormemente, epistemológicamente, con la Teología de la Liberación al pensamiento ortodoxo de occidente. Pero el papá polaco tenía sus intereses claros: destruir al comunismo, y esos ojos de la guerra fría sirvieron para arrinconar a los curas de vanguardia en el tercer mundo, a quienes les cambiaron en todas las estructuras de la iglesia por curas anticomunistas, neoliberales y absolutamente a favor de los poderes establecidos. Por eso la iglesia reaccionó como reaccionó contra el actual gobierno en Bolivia. Porque toda su estructura responde a la línea “anticomunista” del papa polaco, del que su ayudante más importante fue el actual papa, también anticomunista y de línea dura anti teólogo de la liberación. Y tampoco es casual que precisamente las oligarquías, clases medias altas y sectores del mestizaje de las ciudades se identifiquen con esta iglesia católica y sus estructuras conservadoras.

Pero al menos quedan sectores críticos e iglesias marginales en el catolicismo, que se resisten a esa embestida de lo conservador y manipulador. La iglesia brasileña y venezolana son un buen ejemplo, a pesar de que la mayoría de sus obispos sean de derecha, sus bases y sus intelectuales están empujando a un cambio de la iglesia latinoamericana, más pura, más latina, más enraizada en sus culturas y sus religiosidades populares, que nada tienen que ver con las visiones ortodoxas, anti democráticas y conservadoras de occidente. En nuestro caso todavía no existen voces críticas, los curas y monjas de la teología de la liberación han sido arrinconados y relevados de sus puestos, lo que ha debilitado a sus comunidades eclesiales de base. Toda la estructura en Bolivia responde a Roma y a su papa anticomunista y anti teólogo de la liberación. Ojala eso se renueve, y regresen otra vez sacerdotes como  los Basiana, Pedrajas, que dieron testimonio vivo del compromiso social cristiano en contra del mal social, Luís Espinal y otros asesinados por sus testimonios cristianos en contra de los poderes establecidos y terrenales.


                                                                                          Cochabamba, 17 de abril de 2011.


LA HISTORIA OFICIAL

                                                                                                             Max Murillo Mendoza

En una famosa película argentina de 1.985, titulada la historia oficial, un alumno de secundaria le responde a su maestra de historia, en una de las escenas, de que no estaba de acuerdo con eso de próceres de la independencia, ya que la “historia la escribían los asesinos”. En ese caso Argentina salía de su dictadura y su historia oficial se encargaba de encubrir sus atrocidades.

En estos días en Bolivia hay un debate abierto, crudo, ideológico, de visiones encontradas sobre los acontecimientos del “primer grito libertario”. Lamentablemente ningún historiador es parte de este debate. Los historiadores se han callado. Miedo? Inseguridad? Complicidad con lo oficial? Qué es lo oficial? Desde el punto de vista investigativo la riqueza documental en estos días ha sido enorme. Se han abierto los esquemas mentales tanto coloniales como originarios. Se han destapado las franquezas, y por fin no hay hipocresía. Se trata ahora de ventilar el ambiente para releer nuestra historia, con los instrumentos e interpretaciones actuales. Dicha tarea tienen que hacerlo los historiadores. Es decir, justificar su papel. Por cierto nada fácil.

Alguna vez insinué que deberíamos quemar muchos libros cada 6 de agosto, libros que hacen daño a nuestra mentalidad, libros que tienen fijación en contra de Bolivia, en contra del espíritu andino-amazónico. Libros que alimentan de manera muy sutil el racismo, el odio a nosotros mismos, mostrándonos otros espejos donde mirarnos, mostrándonos otras categorías mentales que no corresponden definitivamente a nuestras realidades y lógicas culturales. Esos libros siguen siendo el pan de cada día en todos nuestros sistemas educativos. Pero creo que sería mejor un contraste intelectual, la elaboración de otros libros, de otros materiales más nuestros, científicos y educativos, no los panfletos que actualmente tenemos. Panfletos de una sola visión, la de los doctorcitos de la “culta Charcas”.

La construcción de nuevos imaginarios requiere y tiene que estar acompañada de nuevas betas investigativas, imaginativas a los nuevos tiempos que sopla el mundo, el nuestro también. Por ahora, casi como siempre en nuestro caso, los llamados intelectuales, historiadores, están ausentes de estos cataclismos históricos. Se han hecho arrinconar por el sunami histórico y al parecer no les queda mucho que decir, y mucho que aportar. Ni siquiera las llamadas nuevas generaciones dicen nada. Pero tengo la esperanza de que la fuerza de los acontecimientos anime a los más jóvenes a despertarse del letargo, y uno de estos días despertemos con novedades: manifiestos o ensayos contemporáneos: nuevas lecturas para entender los sucesos históricos. A la luz de nuevas miradas.

El 25 de mayo es una campanada y un severo llamado de atención a los historiadores bolivianos, que como oficio hemos elegido el de acompañar a este país en sus interpretaciones, imaginarios y nuevos derroteros como nación y estado. Pero hasta hoy no existe absolutamente nada que justifique esa enorme inversión, de nuestro estado, económica en los estudios universitarios y de pos-grado porque la ausencia es notoria en todos los ámbitos de los acontecimientos políticos, ideológicos, culturales e intelectuales de Bolivia. La necesidad urgente de mayor claridad y menos confusión histórica e historiográfica es evidente, porque la politización total de estos delicados temas nos lleva inevitablemente a más confrontación, a más irracionalidad y parcelación interpretativa de nuestra historia.

                                                                                     Cochabamba, 26 de Mayo de 2009.       

LA JUSTICIA, LA JUSTICIA LLEGARÁ ALGÚN DÍA?


                                                                                                             Max Murillo Mendoza

Estos días, y tendremos hasta octubre, levantan vuelo los debates candentes sobre el tema de la justicia boliviana. Aquella ausente en la vida de los ciudadanos de a pie. En realidad lo que se debería debatir es como mejorar, o sea iniciar, la calidad de los servicios de la justicia. Ya que sinónimo de abogado en Bolivia es gánster, en jerga popular: aboganster. Ese personaje entrenado para engañar, robar, asaltar y esquilmar al ciudadano en nombre de la ley, en nombre de las leyes de este estado colonial y republicano. De hecho esa es la experiencia cotidiana que tenemos todos los ciudadanos comunes y corrientes. Los tinterillos altoperuanos (abogados) simplemente están entrenados para meter miedo y luego actuar en consecuencia, en nombre de las sacrosantas normas y estamentos jurídicos de este estado. Por ahora esa lógica corrupta y anti ciudadana no ha cambiado.

La calidad de los servicios del sistema jurídico siempre fue una utopía. Los gobiernos coloniales y señoriales anteriores, precisamente se aprovecharon de estos sistemas construidos a medida de esas colonias, para asaltar las riquezas nacionales. Muchas fortunas en Bolivia nacen gracias a este sistema absolutamente corrupto y depredador, concentrado en una minoría colonial. Las migajas de este disfrute resbalaban hacia las clases medias. Todos somos testigos cada día, todos los días, del funcionamiento de este sistema: de la coima, de la lentitud hasta las calendas griegas (mi padre está 10 años en unos juicios por sus pequeños terrenos contra la corrupción generalizada del FONVIS). Las firmas, los sellos y las ventanillas son parte del sistema corrupto, donde en cada lugar hay que dejar una coima para avanzar a la otra ventanilla. La burocracia es el mejor sistema de corrupción de este estado. Y se podría resolver con los mecanismos tecnológicos actuales; pero eso no conviene a las actuales estructuras políticas: no habría pega para tantos “militantes conscientes”. Lo otro sería relocalizar a los 300.000 burócratas del estado, como medida revolucionaria, pero tampoco está en los planes de los pensadores de este estado.

Este estado de cosas los tenemos también en nuestras universidades, donde la burocracia y las leyes  son enormes monstruos que se devoran toda la economía que debería ir a la ciencia o a la investigación. Ese sistema legal aparente que jode cotidianamente al ciudadano común hasta su resignación. No es exagerado comparar, son investigaciones externas, entre la velocidad de un país como Suiza o Chile, sin ir lejos, donde para montar un negocio se tarda en los trámites sólo 3 días a una semana. En Bolivia por ese mismo negocio hay que tardar un año, si es que sale ese trámite algún día. Y así sucesivamente. Es decir, los servicios de calidad ausentes en el sistema jurídico deberían ocupar los debates actuales. Lo penoso es que este tema tan importante, se lo lleve a aguas políticas. Donde el reino de todo lo posible y del engaño generalizado ocupa el espectro de las discusiones. Y como empezamos a ver aparecen los salvadores de siempre, los que tienen la receta ideal y la revolución ideal.

Pues así es. Los ausentes servicios de calidad en el sistema jurídico, como en el sistema de salud, de educación, etc, seguirán siendo nuestras tragedias cotidianas, mientras no se tomen medidas realmente revolucionarias al respecto, como el despedir a las burocracias innecesarias e ineficientes de este estado, que gastan el dinero de nuestros impuestos en sus sueldos, farras y viáticos, y que además ni siquiera nos agradecen por ello ofreciéndonos servicios de calidad. Cuál es el problema de no despedir burócratas? Los colonialistas despidieron 30.000 mineros el año 1.985, durante el gobierno del MNR. Además de 40.000 obreros fabriles en las ciudades. Entonces porque no se despide a burócratas que no generan riqueza, si se despidió a productores de riqueza?

                                                                                    Cochabamba, 26 de Julio de 2011.

LA POST-MODERNIDAD EN ENTREDICHO

                                                                                            Max Murillo Mendoza

Todavía se escucha y se lee artículos sobre alegorías a la post-modernidad, como referencia a un escalafón más del avance humano en el pensamiento, de la filosofía, es decir superior en este caso a la modernidad. En términos sencillos la post-modernidad significó un salto y la relativización de los absolutos: ya no habían ideologías absolutas, ni de derecha ni de izquierda. Ya no habían absolutos de la razón. Todo era más relativo y más realista. Esos esquemas se trasladaron a aspectos de la sociología, de la educación, y como no nuestros “intelectuales” pusieron de moda ser post-moderno. Además se combinó con la panacea del neoliberalismo.

Lamentablemente dicha moda post-moderna fue destructiva, sobre todo en las juventudes, en sociedades donde el tema estatal, es decir la identidad cultural, antropológica e ideológica, no existe. Bolivia tiene particularidades, señaladas por intelectuales de renombre mundial como Zavaleta, terribles en este sentido: sin identidad, colonial y con clases medias sin proyecto de clase. Donde nuestras juventudes se hicieron más frívolas y superficiales siguiendo la moda post-moderna. Las modas siempre reflejan lo peor. En este caso se copio lo peor de lo que supuestamente decía lo post-moderno: que todo era relativo, que nada había que tomarse en serio. Los canales de televisión, esa lacra ideológica de las colonias extranjeras, hicieron en ese sentido su papel de difusores de la nueva ideología: post-modernismo. Hasta hoy cumplen ese rol de debilitar a lo nuestro, para imponer lo suyo, lo ajeno y extranjero. Para esta ideología todo es relativo y frívolo. No hay que hacerse muchos problemas “porque la vida es bella”. Semejante frivolidad donde el hambre, la podredumbre moral de las colonias extranjeras, la impunidad cotidiana pues es explicable como ideología dominante. Los jóvenes son arrastrados a los sueños más fáciles y dóciles. Ya no asumen responsabilidades para con los demás o el país, sino sus propios beneficios egoístas, y en mayor caso en contra de nuestro país o nuestras costumbres culturales.

Hoy todavía son voces populares y diarios estos personajes frívolos y tontos; pero exitosos. La prensa, la televisión reflejan con esa ideología las realidades de nuestras culturas. La falta de investigaciones, la falta de rigurosidad y la ausencia de pensamientos más científicos, pues nos inundan todos los días. La ideología “de la vida es bella” y la frivolidad estúpida son el pan del día. Y esa manera de ver las cosas absorben los jóvenes como sus maneras de funcionar, de actuar y de pensar: sin identidad, sin cultura, sin pasado ni futuro.

En lo educativo es absolutamente claro: esa ideología ha matado los referentes más funcionales, como el compromiso con los demás, en el cristianismo, o el compromiso revolucionario en el marxismo. Ese vacío existencial ha sido copado por el post-modernismo frívolo, vacío, sin referentes culturales, antropológicos e históricos. Y decía, además, con el escenario del neoliberalismo, han afectado de manera terrible en los sueños de los más jóvenes, haciéndoles más superficiales y sin responsabilidades frente a su presente y futuro. La destrucción de familias, la drogadicción, el alcoholismo y la prostitución son también reflejos de esta ideología ajena e importada. No sólo es resultado de la crisis económica, sino también reflejo de aquellas ideologías importadas y poco estudiadas por nuestras “cúpulas intelectuales”, sin identidad con nuestras historias. Y poco afectas a la rigurosidad y a la ciencia.

                                                                          Cochabamba, 25 de Julio de 2011.

LA SECTA CATÓLICA YA NO TIENE NADA QUE DECIR

                                                                                                                   Max Murillo Mendoza

La secta Iglesia Católica, presidida por Monseñor Terrazas, terminó su 88 asamblea ordinaria realizada en Cochabamba. Repitiendo en sus rezos que la “buena nueva” en Cristo es el mensaje consabido. Debemos recordarles a los monseñores que Cristo nació en una familia de carpinteros pobres, que fue un luchador de su tiempo en contra de los males sociales, sobre todo en contra de la hipocresía de los oligarcas representados por los sacerdotes judíos del Sanedrín, oligarcas que finalmente le asesinaron en nombre de su religión, presionados también por el imperio romano.

Se refirieron disimuladamente al proceso electoral. Con su típico modelaje religioso el cardenal recomendó que se vote “conscientemente”. Como si las mayorías indígenas y campesinas no fueran conscientes. Una recomendación que tiene el tufo colonial cristiano. Pero, en este tema, ya no tienen nada que decir. Pues su incómoda posición en contra del proceso de cambio, no les faculta a realizar ninguna bendición más.

La secta católica pasa cada vez más desapercibida. Si no fueran los medios de comunicación en manos de las colonias extranjeras, y claro las de esta secta, realmente ya no se oiría su voz. Lo patético son sus mensajes. Reflexiones de colegio sin ningún contenido evangélico o al menos “cristiano”. Dichos misioneros católicos no ven con claridad su encrucijada. Consideran que los dos mil años que llevan encima les garantizarán otros dos mil años más, entonces no importa lo que digan y vivan. Estar en la otra vereda de este proceso no les interesa en absoluto, bendecir a moros y cristianos es su trabajo, finalmente tienen siempre el perdón de sus pecados.

La encrucijada mayor que tienen en esta secta es la de nacionalizar sus estructuras, es decir bolivianizarlas. El poder económico y político lo tienen los curas extranjeros, por tanto el manejo y su ideología es de lejos un ideología con matices coloniales. En estas estructuras, nada democráticas, los curas nativos: indígenas y mestizos, están postergados a su suerte, a cargos de segunda y tercera categoría. Los poderes mayores continúan en manos de extranjeros, que muchos de ellos nada entienden de lo que es Bolivia, sino como asunto colonial y turístico. Y los pocos “bolivianos”, sobre todo obispos, están domesticados durante años por las estructuras extranjerizantes, y son lamentablemente peores incluso que los mismos extranjeros. Los nativos no tienen espacios en estas estructuras, tienen que contentarse con papeles secundarios.

La otra encrucijada es empezar a respetar a las religiones ancestrales, incluso más antiguas que el mismo cristianismo. Respetar sus ritos, respetar sus mitos y sus expresiones sociales. Nada consiguieron al condenarlas como superstición o primitivas. Hoy, nuestros ritos andino-amazónicos están más vivos que nunca. Incluso en las ciudades la K´oa se hace un patrimonio social, y es impresionante ver que en los edificios más lujosos todos los primeros viernes de cada mes, el humo del rito andino de la k´oa es contagiante, y la ch´alla de agradecimiento a la Pachamama también. Pues a pesar de la santa inquisición y todas las demás condenas, nuestras religiones siguen presentes. La iglesia católica debe entender estos mensajes, estas expresiones milenarias y con profundos contenidos religiosos. Los sacerdotes de estas religiosidades siguen presentes, con algunas mezclas “cristianas” siguen ofreciendo sus ritos en distintas festividades, en distintas expresiones sociales a lo largo del país. Y  la iglesia católica no acaba de entender otras maneras de ver de otros dioses, dos mil años después su aprendizaje al respecto es decepcionante.

No espero mucho de esta secta. Pero lo que tiene al frente es más que desafío. Es mirarse internamente, y reconocer que tienen demasiados pecados que curar, sobre todo el de su soberbia ciega, dos mil años después.


                                                                                    Cochabamba, 25 de Noviembre de 2009.

LAS CORRERÍAS DEL FILÓSOFO IVAN TAVEL


                                                                                Max Murillo Mendoza

El ex –director del Sedeges en Cochabamba, es el típico personaje modelo de los políticos del hampa de clase media. Le conocí hace muchos años cuando era un buen profesor de filosofía, allá a finales de los años 70, en el colegio Juan 23. Un profesor brillante de ultraizquierda, antimilitarista a morir, antiburgués a morir. A punto de buscar una mochila e irse a las montañas, para empezar la guerra de guerrillas. Pero era filósofo, y nos decía que su trabajo consistía en la lucha por las ideas, por la ideología, en “medio de la mierda burguesa”. Muchos años después me sorprendió encontrarlo en filas de la UCS, como asesor y luego funcionario de estado defendiendo lo indefendible. Algunos años después militante de la ADN, y finalmente estos últimos meses defensor a muerte de Manfred Reyes Villa. Y mintiendo descaradamente en los medios de comunicación tradicionales.

La falta de identidad con lo que es este país, el poco apego a esta tierra y la enfermiza manera de copiar todo, incluso de manera vulgar, lo que viene de fuera es la característica básica de las clases medias bolivianas. Extraviadas como están, sin proyecto de clase, sin rumbo histórico, sin personalidad hacia las otras clases, altas y bajas, sólo atinan a ser mercenarios de otros proyectos, o intentos de proyectos. Otro de los casos ha sido el ex – presidente Carlos Mesa. No supo qué hacer ni qué decir cuando tuvo la oportunidad de generar algo desde su clase social. Por eso no me parece raro el comportamiento de las universidades, estatales o privadas, respecto de los cambios que se suceden en Bolivia. Son los lugares más reaccionarios y racistas. Se han quedado en la vereda de la historia, sin argumentos ni propuestas hacia el país. Ni siquiera hacen ciencia o algo parecido.

No es que el doctor Tavel haya cambiado. Siempre fue así, yendo detrás de la moda o de la oportunidad. Puede convertirse en ultraizquierdista y vender su charque en algunos espacios, y después ser asesor y cómplice de una lacra como Reyes Villa. Eso es Tavel y su filosofía barata. Y lamentablemente esa es, en general, la característica básica de la clase media. Sus medios de comunicación también muestran esa característica, sobre todo los canales de televisión donde el 90% de sus programas nada tienen que ver con Bolivia, absolutamente nada.

Es verdad que las clases medias pobres empiezan a mirarse con el país. Las últimas votaciones y elecciones nacionales, nos dan la certeza de que es así. Los enormes barrios de pobreza y migración de nuestras ciudades, han sufrido el mismo destino de rechazo y discriminación que los pueblos indígenas y campesinos. Hoy ven con esperanzas los procesos políticos y sociales. No se animan todavía a ejercer poder, los espacios citadinos como los comités cívicos y juntas vecinales, siguen en manos de esa vieja manera de ver el país: desde afuera, con ojos ajenos, con  mentalidad ajena. Pero ya existe conciencia de que su voto puede cambiar todo, cuando se animen a ejercer poder desde sus barrios, quizás sean punta de lanza para darle personalidad a las extraviadas clases medias y sus representantes, como el doctor Iván Tavel.


                                                                   Cochabamba, 4 de octubre de 2008.






LA ULTRADERECHA Y EL FASCISMO YA TIENEN UN SANTO

                                                                                                         Max Murillo Mendoza

Juan Pablo II fue canonizado hace unos días. El papa polaco de quién Latino América no tiene ningún buen recuerdo (mi artículo de hace años cuando su muerte), porque fue uno de los papas más anti latinoamericanos que existió. Se sospecha que fue agente de la CIA, ya que tuvo mucho que ver con su trabajo “apostólico” de absoluta imposición de cardenales de ultraderecha y anti comunistas, sobre todo en América Latina, en lo que fue la esfera de influencia soviética. Su odio recalcitrante al comunismo, pues tampoco tenía buenos recuerdos personales de su Polonia natal, le llevó a generar posturas abiertamente cercanas a la derecha y la ultraderecha. No compartía con la Teología de la Liberación. La condenó como parte de las doctrinas “marxistas”, que “contaminaban” la esencia del cristianismo. En esa línea ordenó la restauración de su iglesia, arrinconando a todos los sacerdotes “sospechosos” de compartir con la Teología de la Liberación, es decir con el marxismo, es decir con el comunismo.

En estos últimos años la iglesia católica ha perdido mucho terreno. Su apostolado está en crisis moral y ética. Los cotidianos escándalos de pederastia y de acoso sexual, por todo el mundo, le han minado sus bases, cada vez en más países se plantean la eliminación de esta institución. Paradójicamente sólo en Latino América tiene sus bases más sólidas; por razones históricas: colonialismo. No entraré en detalles al respecto. Pero eso es evidente. La religión católica sigue siendo el cordón umbilical ideológico de las oligarquías latino americanas: la condena no sólo es política, sino también ideológica, es decir religiosa como visión totalitaria del poder. En cambio en Europa  es una institución más del montón. En América Latina forma parte del poder oligárquico y señorial. Su importancia en estas sociedades colonizadas es todavía primordial.

Por estos acontecimientos necesitan “santos” con urgencia. Y, ni modo, incluso los encuentran en papas con pésimos antecedentes como Juan Pablo II. Requieren golpes de timón para intentar revertir la tendencia mundial: la religión ya no es un asunto de estado. Y las sociedades incluso modernas no necesitan bendiciones a sus maneras de ver y vivir este mundo. Ese sentimiento de culpa que al final molesta porque quiénes son los portadores de sus ideas son los peores ejemplos de lo que proclaman.

Al final la iglesia se quedará simplemente como agencia de financiación de proyectos sociales. Y considero que eso es lo que mejor hace. Lo demás ha sido un rotundo fracaso existencial e histórico. Siempre con las excepciones impresionantes que hacen la regla: Espinal, Mons. Romero, Casaldáliga, Basiana y otros pocos que han dado su vida en testimonio al Jesús obrero de padres carpinteros y pobres. Esas excepciones por supuesto que no serán santos porque no son parte del menú del Vaticano. Excepciones que han sido parte de la Teología de la Liberación, como opción preferencial por los pobres y marginados de la tierra. Esos testimonios serán parte de la historia de nuestros pueblos como portadores de la buena nueva; pero desde lo más puro en los vientos de cambios y reformas existenciales.
En Bolivia no tenemos nada que festejar. La prensa colonial ha dado cobertura por la visita que realizó a mediados de los años 80 del anterior siglo. Su visita fue un show montado, como de los roqueros famosos para desatar histerias colectivas y tapar y encubrir asuntos más importantes y delicados. Pero bueno, mentalidades y colectivos sociales son lo más complejo en las definiciones y las clasificaciones. Eso sí, mentalidades coloniales y oligárquicas tienen mucho que festejar: necesitan salvar sus almas porque las persecuciones de culpabilidad son muchas, de los tantos desastres ocasionados a nuestros pueblos.

                                                                                      Cochabamba, 6 de Mayo de 2011.

LAS COLONIAS ÁRABES Y CROATAS ATACAN

                                                                                                         Max Murillo Mendoza

Era por demás evidente que el brazo político de las logias y las colonias asentadas en Santa Cruz, el Comité Pro-colonial Cívico de Santa Cruz, cerraría filas en torno a los señoritos de las colonias croatas y árabes. Sus comunicadores directos son la prensa privada, televisiva y escrita. No se cansarán en sus fechorías porque financiamiento no les falta.

Esta actitud absolutamente colonial es un primer examen para la nueva constitución, y para los representantes del gobierno plurinacional. Esta gente que ahora cínicamente funge como defensora de “sus derechos humanos”, les valió un carajo de los derechos humanos de indígenas y campesinos apaleados por sus hijitos de la “juventud cruceñista”. Pues bien, insisto, entonces deben dejar definitivamente Bolivia. Se debe insistir en que alisten sus maletas para el retorno a sus países de origen. No es difícil. Tienen dinero y es cuestión que comuniquen a sus familiares de sus distintos países.

Su odio a Bolivia es una constante a lo largo de nuestra historia. El trato que siempre dieron a indígenas y migrantes, esclavizándolos y denigrándolos hasta la misma muerte. Ese odio se refleja con una nitidez probada al contratar mercenarios extranjeros, de alto poder destructivo, para provocar una orgía de sangre muy típica de mentalidades enfermas y coloniales. Bolivia no es su espejo. Simplemente somos su hacienda. Su espejo es la civilización blanca y eslava, por eso apostaron a migrantes blancos, racistas y por supuesto “productivos”. Los programas de colonización son absolutamente conocidos desde siempre: Banzer soñaba con traer rodesianos blancos desde África para colonizar Santa Cruz. Y esta enfermedad mental por supuesto tropieza con la realidad de Bolivia, absolutamente distinta, con civilizaciones también milenarias; pero distintas a sus civilizaciones de ejemplo de estos señoritos. Por estas consideraciones históricas no creo que estos grupos aprendan de convivencia con otras civilizaciones. La historia en Bolivia se ha encargado de confirmar lo que afirmo.

Las nacionalidades y naciones de Bolivia, de la Bolivia profunda, tenemos que estar atentos a esos actos antinacionales y antibolivianos. No podemos permitir, desde ningún punto de vista, semejantes insultos a nuestra dignidad, a nuestra nacionalidad. Es absolutamente ético y moral defender nuestro espacio: porque es nuestro y ellos son los inquilinos, y deben entender si quieren una convivencia realmente civilizada. Las justificaciones legales e históricas son elocuentes y evidentes, no es necesario realizar abstracciones mentales para ello. Si creen que siempre aprovecharán de nuestra  inocente y amable hospitalidad, pues se han equivocado.

Exigimos, exijo, a nuestros gobernantes que sienten precedente de lo que tiene que ser el construir un Estado, por fin con un espejo interno y propio. Sin visiones ajenas a nuestras realidades, que lo único que se ha logrado con dichas visiones es empobrecer nuestras culturas y nuestras tecnologías agrícolas y administrativas. Con estas colonias no hemos conseguido sino la pobreza, la destrucción de la naturaleza, la degradación humana, ética y moral. Señores, entenderemos por fin que a estas colonias jamás les interesó Bolivia? Entenderemos por fin que hemos sido esclavizados en NUESTRA PROPIA TIERRA? QUE HEMOS SIDO HUMILLADOS EN NUESTRA PROPIA CASA? Y LO ÚNICO QUE OFRECIERON Y OFRECEN SON ESPEJITOS DESARROLLISTAS?

                                                                                              Cochabamba, 6 de Mayo de 2009.

LAS COLONIAS ÁRABES Y CROATAS ATACAN

                                                                                                         Max Murillo Mendoza

Era por demás evidente que el brazo político de las logias y las colonias asentadas en Santa Cruz, el Comité Pro-colonial Cívico de Santa Cruz, cerraría filas en torno a los señoritos de las colonias croatas y árabes. Sus comunicadores directos son la prensa privada, televisiva y escrita. No se cansarán en sus fechorías porque financiamiento no les falta.

Esta actitud absolutamente colonial es un primer examen para la nueva constitución, y para los representantes del gobierno plurinacional. Esta gente que ahora cínicamente funge como defensora de “sus derechos humanos”, les valió un carajo de los derechos humanos de indígenas y campesinos apaleados por sus hijitos de la “juventud cruceñista”. Pues bien, insisto, entonces deben dejar definitivamente Bolivia. Se debe insistir en que alisten sus maletas para el retorno a sus países de origen. No es difícil. Tienen dinero y es cuestión que comuniquen a sus familiares de sus distintos países.

Su odio a Bolivia es una constante a lo largo de nuestra historia. El trato que siempre dieron a indígenas y migrantes, esclavizándolos y denigrándolos hasta la misma muerte. Ese odio se refleja con una nitidez probada al contratar mercenarios extranjeros, de alto poder destructivo, para provocar una orgía de sangre muy típica de mentalidades enfermas y coloniales. Bolivia no es su espejo. Simplemente somos su hacienda. Su espejo es la civilización blanca y eslava, por eso apostaron a migrantes blancos, racistas y por supuesto “productivos”. Los programas de colonización son absolutamente conocidos desde siempre: Banzer soñaba con traer rodesianos blancos desde África para colonizar Santa Cruz. Y esta enfermedad mental por supuesto tropieza con la realidad de Bolivia, absolutamente distinta, con civilizaciones también milenarias; pero distintas a sus civilizaciones de ejemplo de estos señoritos. Por estas consideraciones históricas no creo que estos grupos aprendan de convivencia con otras civilizaciones. La historia en Bolivia se ha encargado de confirmar lo que afirmo.

Las nacionalidades y naciones de Bolivia, de la Bolivia profunda, tenemos que estar atentos a esos actos antinacionales y antibolivianos. No podemos permitir, desde ningún punto de vista, semejantes insultos a nuestra dignidad, a nuestra nacionalidad. Es absolutamente ético y moral defender nuestro espacio: porque es nuestro y ellos son los inquilinos, y deben entender si quieren una convivencia realmente civilizada. Las justificaciones legales e históricas son elocuentes y evidentes, no es necesario realizar abstracciones mentales para ello. Si creen que siempre aprovecharán de nuestra  inocente y amable hospitalidad, pues se han equivocado.

Exigimos, exijo, a nuestros gobernantes que sienten precedente de lo que tiene que ser el construir un Estado, por fin con un espejo interno y propio. Sin visiones ajenas a nuestras realidades, que lo único que se ha logrado con dichas visiones es empobrecer nuestras culturas y nuestras tecnologías agrícolas y administrativas. Con estas colonias no hemos conseguido sino la pobreza, la destrucción de la naturaleza, la degradación humana, ética y moral. Señores, entenderemos por fin que a estas colonias jamás les interesó Bolivia? Entenderemos por fin que hemos sido esclavizados en NUESTRA PROPIA TIERRA? QUE HEMOS SIDO HUMILLADOS EN NUESTRA PROPIA CASA? Y LO ÚNICO QUE OFRECIERON Y OFRECEN SON ESPEJITOS DESARROLLISTAS?

                                                                                              Cochabamba, 6 de Mayo de 2009.

LOS EXTRANJEROS NOS QUIEREN DAR CONSEJOS

                                                                                                      Max Murillo Mendoza

Los colonialistas, utilizando sus medios de comunicación televisivos, se hacen a los “buenitos” asustados por el traslado de campesinos a Pando. Pues dicen “que no están dadas las condiciones” mínimas de sobrevivencia. Estos patroncitos jamás se preocuparon de estos aspectos a la hora de contratar esclavos o sirvientes para llevarlos por allá y explotar nuestras riquezas naturales. Hoy son “demócratas” y “están por los derechos humanos” de campesinos e indígenas.

La práctica de asentamientos humanos se remonta a varias generaciones, quizás miles, atrás de nuestros antepasados. Masivas migraciones se dieron cuando los estados aymaras y luego quechuas, tuvieron que organizar nuestros territorios. Trasladaron incluso desde el Ecuador hasta el Norte de Potosí y viceversa, a cientos de comunidades y miles de habitantes para temas económicos y planes de colonización estatales. Este desconocimiento histórico por parte de los extranjeros que habitan nuestro territorio, es utilizado para seguir con sus propósitos de complot contra la construcción de un nuevo estado, y en esta construcción es claro que tendremos muchas más colonizaciones de nuestro territorio.  Qué fue sino lo que se llama el control de pisos ecológicos? Sino el control estatal de comunidades desde el altiplano hasta el oriente boliviano. Este complejo proceso se cortó bruscamente con la llegada de los españoles, que no entendieron nada del tipo de organización estatal incaico.

En realidad el susto de los extranjeros asentados en nuestro país, es porque peligran sus intereses oscuros, es decir sus haciendas y latifundios adquiridos a precio de regalo desde siempre. Y negociados después con sumas millonarias, con nuestras tierras!!!  El débil control que empieza a tener el actual estado ya les empieza a asustar a las colonias extranjeras. Y por supuesto que harán todo lo que esté a su alcance para frenar este débil gesto del actual estado. Comprarán dirigentes sindicales, gente sin conciencia de patria como madereros o castañeros, y otros para sus propósitos.  Sus medios de comunicación tienen la materia prima para el complot.

Qué hacer con las colonias extranjeras? Qué hacer con sus representantes del parlamento? Es una tarea a resolver por los burócratas actuales. Personalmente no hay por donde perderse. En Europa no tendríamos tantísimos derechos como tienen en nuestro país croatas, alemanes, árabes, italianos, españoles, norteamericanos y otros europeos y europeizados. Esos derechos terminan con su nacionalidad. Somos los dueños de casa los que tenemos que ver con nuestros intereses, y no los inquilinos.  Lamentablemente, esta falta de perspectivas y conciencia de estado de muchos burócratas actuales hace que los extranjeros confundan su papel hacia nuestro país. Es la ausencia de autoridad y sentido de estado lo que hace que los inquilinos se sientan dueños de nuestra casa. Además, acostumbrados como están a esa ausencia de estado pues se asustan cuando por fin aparece una autoridad a poner orden en casa.

Insisto en lo errores de los actuales acompañantes de la burocracia del actual proceso, sobre todo de aquellos que provienen de sectores de clase media, es decir los más europeizados o emparentados con los colonialistas, son de los que más se nota las vacilaciones de mando del actual gobierno. Y eso perjudica terriblemente al proceso, sobre todo a los que hemos apostado a una nueva manera de ver y organizar nuestra casa, es realmente decepcionante esas vacilaciones. Pero veremos en estos meses si realmente merecen estar al mando de tantas demandas, demandas que responden a nuestra memoria larga: reorganización territorial y reorganización estatal ya!


                                                                              Cochabamba, 14 de Julio de 2009.

OTRO DECRETO DESACTIVADO POR EL MAS

                                                                                                          Max Murillo Mendoza

El compañero Evo Morales desactivó otro decreto fuera de esta realidad, como el gasolinazo durante el año nuevo occidental cristiano, antes del año nuevo andino amazónico. En adelante, al parecer el principal trabajo de Evo Morales será el de bombero y propagandista por el “proceso de cambio”. El decreto 890, cuyo autor es el ing. Walter Delgadillo también ex ministro de la gestión UDP, entre 1.982 – 1.985, que fue uno de los peores ministros de la época; pero eso no parece importarle al compañero Evo, sino trabajar con todos los triunfalistas y especialistas en revoluciones. Todos los círculos y grupos palaciegos, de izquierda o derecha, son la especialidad de este Estado Colonial aparapita. Hoy por hoy parchado por los especialistas en revoluciones del MAS.

Los movimientos y organizaciones sociales han sido callados por migajas: turnos de funcionarios públicos: alcaldes, concejales, técnicos en alcaldías y prefecturas, etc. Y algunas migajas más de proyectos o embajadas con pegas jugosas; pero el efecto que tiene ese proceso de enfermedad “movimientista” es definitivamente grave. No dicen nada ante semejantes errores de las cúpulas revolucionarias del MAS. Se callan ante los tremendos tejemeneques de la corrupción, y la masiva democratización del narcotráfico: en los andes, en los valles y, desde siempre, en las zonas de llano. Esta sensación de inercia y complicidad con lo que sucede es suicida y traicionera a las bases, a quiénes han confiado con su sangre para que sea posible este proceso de cambio.

Todavía están a tiempo. Pero el tiempo pasa e irremediablemente las percepciones cambian, o se desalientan por los resultados. Hasta hoy lo poco que se ha hecho empieza a parecer demasiado poco. Las constantes repeticiones de errores, de falta de lecturas de nuestras realidades, de falta de coordinación con los dirigentes de base, realmente nos muestran cuadros poco alentadores sobre quiénes están a cargo de este proceso de cambio. El desconocimiento de nuestras realidades es cada vez más grave. Y el “voluntarismo revolucionario” del discurso ya no reemplaza a los terribles problemas técnicos y cotidianos de este país. Desde siempre, ante la ausencia de estado, el ciudadano común espera, sobre todo los más pobres, que algún día se vea protegido por un sistema de educación eficiente, no el engaño y la tragedia que hoy tenemos; se sienta protegido por un sistema de salud eficaz, no la mierda y desastre que hoy tenemos; en fin, se sienta protegido de los impunes y poderosos colonialistas que acostumbrados a la ausencia de estado, hacen y deshacen de este país saqueando y desestructurando lo poco de instituciones que hay.

Es tiempo de profundizar y fortalecer alternativas. Es tiempo de trabajar con más fuerza emprendimientos sociales, técnicos e intelectuales porque el 2.015 está a la vuelta de la esquina. Pero no caigamos en el voluntarismo y el infantilismo vanguardista colonial. Eso que se termine con el proceso del MAS. Hay que rescatar a las organizaciones sociales de la enfermedad movimientista del MAS. Y mostrar, porque es muy importante, propuestas viables y nuestras y propias, a los compañeros hipnotizados y manipulados por los especialistas en revoluciones en esta coyuntura gris y sin rumbo andino amazónico.

Las colonias extranjeras están tranquilas. No necesitan utilizar sus medios de comunicación ni salir a las calles. El MAS se desacredita por su propia cuenta y peso. El MAS se hunde por su propias contradicciones internas y su falta de un proyecto de construcción de un Estado, o estados, Andino Amazónico. Pero sabemos que los colonialistas no se quedarán tranquilos ante al fracaso del MAS: intentarán justificar para asaltar las arcas del llamado estado, entonces debemos tener respuestas claras.

                                                   Cochabamba, Año Nuevo Andino Amazónico, 20 de junio del 5.519.


LOS CRUZADOS DE SANTA CRUZ

                                                                                                           Max Murillo Mendoza

Era evidente que los cruzados del colonialista Comité Cívico de Santa Cruz reaccionarían animados después del golpe de Honduras. La impunidad es su sello y siguen con sus planes de complot contra las conquistas de la Bolivia profunda. Estos extranjeros y extranjerizantes no se rendirán mientras el estado no haga lo que tiene que hacer: decretar su nacionalización y las instituciones que ellos tienen en sus manos pasen a verdaderos bolivianos. Estos hijitos de papá y extranjeros son ahora representantes de la democracia y las “libertades” democráticas. Y empiezan otra vez a presionar a los abogados de Santa Cruz para que “obedezcan” sus órdenes. Las logias  vuelven a activarse en contra del país.

Los discursos están llegando a su límite. Ya no hace efecto en el pueblo que definió hace mucho recuperar este su país de las colonias de extranjeros que hicieron su hacienda, y la destruyeron totalmente. La modernidad a la que representan los Dabdoub, Nayard, Marincovich, Costas, ha quedado para el museo de fracasos. Su mentalidad estrecha,  tonta y poco creativa no entenderá del país que es Bolivia, porque esencialmente son extranjeros, colonialistas y rufianes piratas que simplemente ven algo más allá de sus narices: su banderita española con la cruz, dizque de Cristo. Se adueñan incluso de la religión cristiana, religión que moralmente nada tiene que ver con estos extranjeros y patrones anti-cristianos.

Existen ya demasiadas dudas de las verdaderas actitudes de los gobernantes hacia estos extranjeros. Incluso se tejen dudas sobre la nacionalización de nuestros hidrocarburos. El copar espacios vitales es obra de gente que debe tener claro las cosas, necesitamos ese tipo de gente. Las dudas son sospechosas. No se puede dudar de un asunto tan importante como nuestra vida misma. La Reforma Agraria allá en el año 1.953, demostró, a pesar de todo, ser un instrumento para nacionalizar la tierra y pasar a manos de los verdaderos productores: indios y campesinos. Y hoy, exigimos esa misma actitud de los gobernantes. No podemos enfrentar al poder extranjero sólo con discursitos de paso, intentando convencer a unos cuantos para hacer las cosas pacíficamente. Eso es ingenuidad o sospechosa complicidad. Estos grupos de extranjeros ya demostraron lo que son: separatistas en esencia. Qué más esperan los gobernantes? Qué más tienen qué hacer estos malhechores para tomar actitudes firmes?

Las vacilaciones de los gobernantes, y la poca claridad de muchos de ellos, hacen que los extranjeros se fortalezcan en sus nidos institucionales, por supuesto a nombre de la cruceñidad. Las vacilaciones y la poca claridad estratégica de los gobernantes realmente hacen dudar sobre sus propósitos de cambio. Muchos de los temas son de sentido común y dichas vacilaciones las convierten en complejas maneras de no hacer nada, en no tomar partido por lo que se quiere hacer. En el caso de las colonias de extranjeros de Santa Cruz, lamentablemente no se tiene nada claro. El estado boliviano no tiene un libreto claro de qué hacer con esos súbditos coloniales, sobre todo con aquellos que han tomado la batuta y se han adueñado de nuestro patrimonio, y han construido un poder económico y político hoy en contra de Bolivia: racista, pigmentocrático, antidemocrático y absolutamente anti- nacional.

Pues, otra vez, exigimos claridad al respecto. A los funcionarios que dudan de su trabajo se debería retirarles la confianza, porque es el país que deposita dicha confianza, no un partidito político. Y al parecer muchos funcionarios no parecen tener conciencia de lo que está sucediendo en Bolivia: recuperación de su espacio vital, económico y político. Si eso es así, pues que entreguen sus cargos a las organizaciones sociales, a las naciones originarias, que ellos sí tienen conciencia de lo que está sucediendo en Bolivia.


                                                                                      Cochabamba, 8 de Julio de 2009.