Datos personales

Mi foto
Historiador, director de institución de Desarrollo Rural en municipios.

sábado, 10 de septiembre de 2011

CARLOS VALVERDE BARBERÍ: FASCISTA AUTÓCTONO COLONIAL


                                                                                               Max Murillo Mendoza

El periódico El Deber, en manos de las colonias extranjeras, le dedica con honores a uno de los fascistas y antibolivianos más ocurrentes y peligrosos, como Valverde Barberí, varias notas de nostalgia y agradecimientos, por sus pocas ideas pero influyentes en las destructoras colonias extranjeras de Santa Cruz. Colonias que fueron bien recibidas por nuestras culturas; aunque sus maneras ensangrentadas de “dialogar” con lo nuestro. Colonias que llegaron en sus momentos pobres y miserables; pero que aprovecharon bien las estructuras pigmentocráticas y racistas para progresar. Se quedaron y se hicieron “bolivianos”. A nombre del mestizaje se adueñaron de nuestras riquezas; en la mayoría de los casos asaltando al estado, como en el golpe de Banzer, colonialista alemán, donde compinches de Barberí asaltan la universidad estatal de Santa Cruz y nadie investigó de esos asesinatos. Y desde el centralismo que tanto atacan estas colonias, como estrategia política, se enriquecieron a más no poder con los dineros de la minería. El país desde siempre vivió de la minería, y desde siempre estas colonias desviaron esos miles de millones de dólares a Santa Cruz. De estos temas hay suficiente investigación nacional e internacional. Es decir, estos patroncitos “federalistas” desde siempre vivieron del centralismo estatal. Banzer les independizó un poco; pero los números son los números, con dineros de la minería y del estado boliviano, que era su hacienda y la gallina de los huevos de oro.

Este “independentista” colonial buscó, en su odio y bronca a lo nuestro, arrastrar a lo más retrógrado de las mentalidades de las colonias extranjeras, para desmembrar Bolivia. Sus sueños de hacendado quería cumplirlos vía asalto de tierras a Bolivia. Esas eran las ideas “patrióticas” de este sujeto antiboliviano. Eso era todo lo que pensaba, y de estas farras soberbias y tontas se enaltecían sus seguidores antibolivianos, que siguen en Santa Cruz extrañando un momento ideal para estos sueños antibolivianos y antiindígenas. Su peligrosidad es notoria. No hay ideas de consensos o complementaciones. Son grupos de poder que siguen buscando su momento de ensangrentar nuestras tierras, porque se consideran ya con el derecho propietario de tenerlas, y pues no entienden que son nuestras, desde hace miles de años. Y que ellos son sólo invitados, que sus ancestros no tienen sino unos cientos de años por aquí, y no con mucho derecho sino el colonial y republicano, que para nosotros ya fue superado por la historia y el derecho mismo.

Estas colonias extranjeras no entienden estos procesos sociales. Sobre todo por las confusiones que resalta el actual gobierno. A pesar de los avances, se requiere claridad respecto de varios grupos coloniales actuales. Varios de estos deberían ser expulsados de Bolivia. Siguen creyendo que pueden hacer lo que les venga en gana, como siempre entendieron; pero los cambios actuales están suficientemente precisos; aunque deben ser subrayados y los mensajes absolutamente contundentes. No se puede permitir ya a estos grupos antibolivianos y extranjeros, que sigan paseándose por nuestras avenidas ni ciudades cuando su principal motivación es la destrucción de nuestras culturas, de nuestras costumbres y de nuestras civilizaciones. No entienden de reciprocidad, no entienden de convivencia civilizada, no entienden de nuestras reconstrucciones sociales y civilizatorias después de las destrucciones sistemáticas del colonialismo. En fin no entienden que les comprendimos, y les dimos todas las facilidades para su progreso, y que lamentablemente no emplearon para bien esas ventajas, y no nos dejan un país precisamente desarrollado ni civilizado, sino destruido, enajenado, asaltado, humillado, colonizado y desmembrado. Pues tenemos que tomar las riendas de nuestros destinos, y volver a cuidar nuestra casa, cueste lo que cueste. Estas son nuestras historias y nuestras cosmovisiones, desde hace miles de años.


                                                                          Cochabamba, 5 de Septiembre de 2011.


No hay comentarios:

Publicar un comentario