Max Murillo Mendoza
En Estados unidos se está discutiendo una reforma en su ley de salud. 50 millones de norteamericanos pobres no tienen seguro de salud. Y los seguros de salud son los más caros del mundo, incluso engañosos y simplemente negocios lucrativos que nada tienen que ver con la salud misma de la población. Pero es Estados Unidos, donde a nombre de la libertad se prostituyen todos los derechos de sus poblaciones, y a nombre de esa misma libertad destruyen el mundo con su modelo individualista y consumista a mansalva, sin importarles lo que sucede con los demás, sin importarles del medio ambiente, sin importarles de nuestros propios problemas bombardean cuando quieren, etc. Es precisamente una sociedad enferma y podrida por dentro. El modelo de desarrollo americano, o sea el sueño americano, es una desgracia para todo el mundo. Un “modelo” que ha fracasado por donde se lo vea. Y su reforma de salud no saldrá adelante, porque sus cavernarias y conservadoras oligarquías (que ya dejaron de ser burguesías) desahuciarán en nombre precisamente de la “libertad individual”, y de la “iniciativa privada”.
Pero dicho “modelo americano” sin embargo es el modelo más importante a seguir, y copiar al pie de la letra, por las oligarquías tercermundistas y provincianas de latino América. En Bolivia las ignorantes e inoperantes clases medias y altas prácticamente se babean ante dicho modelo. Los canales de televisión privados, que están en sus manos, son un asco de programaciones absolutamente pirateados y copiados del modelo americano: su música, sus costumbres, sus frivolidades, su ropa, sus chistes y hasta las maneras de sonreír y hablar. Todo pertenece al “modelo americano”. Ese asco sin identidad, absurdo y frívolo de consumo es el pan de cada día en Bolivia, a nombre de la “libertad de expresión” y la “iniciativa privada”. Así el atraso en el que están, y la poca costumbre por la investigación y la lectura de estas clases altas frívolas, hacen que sus limitaciones sean tan claras en sus tontas programaciones, y como digo atrasadas y retrasadas mentales.
Pues son así las paradojas por estos lados del mundo. Las copias y las calcas de todo lo americano, por parte de las clases altas y medias, son uno de los graves problemas que tenemos como país, porque ese veneno externo y extraño contamina las costumbres y las cosmovisiones de nuestras culturas, y las pudre muchas veces con costumbres ajenas: drogas, violencia, pandillas, sexo y destrucción de lo nuestro. Lo más grave: alienación, enajenación y destrucción de nuestras identidades. Si nos referimos a lo económico el asunto es más grave todavía: contaminación, destrucción del hábitat, consumismo destructivo y salvaje.
En países con verdaderos Estados Nacionales, como China e India, se han tomado medidas al respecto para salvaguardar sus culturas y tradiciones, es decir sus estrategias e intereses de Estado. Se han prohibido que esos mensajes extraños y externos sean el pan de cada día, y el mayor porcentaje de las programaciones, como es en Bolivia, en todos los medios de comunicación. Y todos los programas son revisados por especialistas, antes de ser publicitados. Es la manera correcta de salvaguardar los intereses de una nación, ante las invasiones ideológicas y podridas que llegan del norte y sus “modelos de desarrollo”. Lamentablemente las ausencias de políticas de estado, impiden realizar filtros a estas invasiones mentales e ideológicas externas. Ni siquiera los resultados de los efectos de esos “modelos”: desarraigo social, pandillas, violencia extrema, falta de identidad, rechazo a nuestras culturas, destrucción del hábitat y consumismo cruel y egoísta por parte de una pequeña porción de la población, hacen reaccionar a los actuales gobernantes. Su miedo y falta de sentido estatal permiten que nos invadan peligrosamente “modelos de desarrollo” fracasados, pasados de moda, violentos y sanguinarios como el norte americano.
Cochabamba, 29 de marzo de 2012.

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