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Historiador, director de institución de Desarrollo Rural en municipios.

lunes, 21 de mayo de 2012

OCCIDENTE Y SUS DEMOCRACIAS


                                                                              Max Murillo Mendoza



Occidente, como civilización, otorgó al mundo aportes importantes como interesantes. No sólo en lo científico, sino también en lo intelectual y el pensamiento. Pero como civilización tiene también su rostro cruel y sangriento, antidemocrático y colonizador. Y en estos últimos tiempos, desde hace cien años, muestra más su rostro cruel, sangriento e hipócrita. La colonización jugó el despegue del mercantilismo y la industrialización. Intentó en ese mismo juego exportar sus ideas de liberalismo, democracia y derechos humanos. Ideas que no han sido plantadas con éxito en lugares del llamado tercer mundo. Donde prefirieron profundizar las mentalidades feudales, latifundistas y coloniales, por razones de expoliación y saqueo de nuestras riquezas. Y ahí empieza lo jodido del asunto occidental.



Hoy sus llamadas democracias, que desde siempre eran las fascinaciones de las oligarquías tercermundistas, están en bancarrota. Y están en bancarrota porque la podredumbre de sus sistemas ya no funcionan, han sido asaltadas y prostituidas por grupos de poder que ya nada tienen que ver con aquellos soñadores de los siglos XIX e inicios del XX. De todos modos sus cómodas democracias, sólo eran para ellos. Los bárbaros, los no occidentales no merecíamos esos sistemas. A lo sumo, sus cristianas mentalidades acudían al lavado de conciencia para otorgar ayudas al tercer mundo. Pero no para cambiar las realidades, sino para seguir manteniéndolas como estaban.



Es decir no es casual, no es obra de dios o de la suerte, que precisamente sus cómodas democracias coincidan con elevados modelos de desarrollo económico. Esa hipocresía es producto de la inmoral manera de pensar el reparto del mundo. Sus desarrollos son, al mismo tiempo, crueles y sistemas anti éticos e inmoralmente cabrones: gracias a las tragedias que sus sistemas producen en el tercer mundo. Hace tiempo leí de algún escritor: no hay polis griega sin esclavos, como no hay viajes espaciales sin tercer mundo. Esa es la crueldad de las mentalidades occidentales, conscientes e inconscientes. Los resultados son absolutamente elocuentes: cambio climático, hambre, desocupación e incertidumbre total hacia el futuro. El hombre occidental está sólo y errático. No sabe adónde va. Su Dios le ha abandonado. Lo único que le queda es el desahogo sangriento: la guerra, el odio al mundo, la venganza hacia las otras culturas y la destrucción de sí mismos. Cree ciegamente en su tecnología, como el último grito de salvación: irse de la tierra a otros confines del universo. Occidente ha caído en lo patológico de su pensamiento: la solución es la guerra, y se pavonean mostrando como bellezas y putas lindas, toda su tecnología guerrera. Para matar al otro. Para asesinar a quiénes no comparten con sus sociedades que son cementerios modernos y crueles.



Ese juego hipócrita y cruel, llamada democracia occidental, está en decadencia existencial. En realidad esos pueblos occidentales ya no eligen a sus representantes. Quizás nunca los eligieron, sino como circo romano para tener algunos beneficios y algo de pan. Pero hoy es demasiado evidente que ese sistema llamada democracia, es un engaño total y absoluto. Esas sociedades modernas, están ciegas y domesticadas, adormecidas y enceguecidas en sus torpes formas sociales de creencias hacia sus dirigentes. Ya no piensan, sólo actúan. La televisión y el internet han reemplazado a sus cerebros. Sólo obedecen lo que dicen esos aparatos inteligentes: votar por cual o tal asesino, etc. La sofisticación de esas llamadas democracias, han adormecido a esos pueblos al grado de hipnotizarlos y hacerles votar por cabrones, oligarcas, y personas que nada tienen ya de democráticos y creyentes en sus pueblos. Incluso estúpidos que estarán listos para cualquier trabajo sucio hacia el mundo: invadir, bombardear, asesinar, corromper, robar y asaltar. Piratas modernos y democráticos.



Occidente está en decadencia. Es un asco. Y no son palabras o sentimientos de odio. Es una realidad. Occidente ya no es un ejemplo, nunca lo fue; pero tuvieron momentos donde al menos ofrecían algo de liberalismo o derechos humanos. Hoy  da repugnancia. Su doble moral, como dicen ellos mismos, nos hace vomitar todos los días, porque todos los días bombardean, asesinan, roban y asaltan por todo el mundo. Su sofisticación responde a esa lógica de crueldad. Sus medios de incomunicación simplemente siguen exportando su modelo democrático, como si nada pasara, como si nada sucediera con su hipocresía y su destrucción cotidiana. Venden armas a los más asesinos y dictadores del mundo. Se ríen del cambio climático. Y en su soberbia invaden el país que les vengan en gana. O asesinan al que ya  no les conviene en sus pensamientos. Lo paradójico es que las oligarquías tercermundistas, siguen teniendo como modelo y patrón a seguir, ciegamente, a ese modelo fracasado y cruel que es occidente. Sus filósofos ya no tienen argumentos para defender dicha civilización. Están hace tiempo callados y mudos de impotencia, razones no les faltan para ese silencio: no se puede defender tanta crueldad e hipocresía junta. Su religión cristiana, que es parte de toda esa parafernalia hipócrita, está de retirada, las religiones milenarias de todas las civilizaciones antiguas están resucitando, y empiezan a humanizar y curar las heridas, los dolores espirituales que occidente ha causado a lo largo de estas décadas crueles y despiadadas.



                                                                  Cochabamba, 20 de mayo de 2012.

LOS DIOSES NOS SALVEN DE LOS ANALISTAS POLÍTICOS


                                                                                      Max Murillo Mendoza.



Al llegar del campo, de mi trabajo, a modo de ponerme en forma prendí la radio y era Panamericana con un programa de debates. Dos analistas políticos conocidos: Carlos Cordero, militante del MNR, y Jimena Costas, creo que militante del MSM ex candidata de las últimas elecciones. Se explayaron defendiendo, sobre el tema salud, a los médicos como a unos “angelitos que hacen de todo ante lo imposible para salvar vidas”. Y, para variar, el gobierno del MAS no aumenta los presupuesto de salud. En la hora que me quedé escuchando, mientras comía algo, no dijeron nada de la tragedia de la salud en los seguros de salud, donde morir es un deporte nacional, y la mala atención de los galenos es otro deporte nacional. Y el periodista conductor por supuesto no preguntó nada al respecto. Oh sorpresa! Todos se rasgaron las vestiduras atacando al gobierno con su insensibilidad conocida. Me pareció,  ni más ni menos, oír a los troskistas de los sindicatos revolucionarios del magisterio, que para ellos los culpables de la mala educación son el imperialismo y el fascismo masista, que no invierten en educación ni en su formación, cuando estos diez últimos años se les ha dado de todo, y se han construido infraestructuras, bibliotecas, salas de computación, etc, etc,  pero la educación sigue siendo la misma mierda. Aleluya, aleluya. Pues son los mismos argumentos para tapar y encubrir las tragedias griegas de las prácticas médicas en todos los centros del país. Esa impunidad crónica es deporte nacional.



Después de los acontecimientos últimos de los médicos, que fue una pulseta política con el gobierno, lo que queda es la misma tragedia: cientos de compatriotas muertos por falta de atención. Otros miles, como siempre, esperando las ganas de los sacrificados médicos para ser atendidos. De hecho nada harán por esos miles de miles que esperan sólo calmantes en su dolor. Me consta. Y hay alguien que defienda a los muertos por el desprecio y falta de atención de los médicos? Alguien defenderá a los miles y miles de bolivianos, siempre humildes, que esperaron las ganas de quiénes prefirieron desahogarse en las calles en contra del presidente indio? Hay alguna instancia en este país para quejarse contra la impunidad de los médicos? La respuesta es categórica: no hay. Del maltrato cotidiano, de la mala atención galena, como en el caso de los profesores en educación, no hay instancias  ni políticas de estado que acudan a los maltratados. Eso como siempre se queda en la impunidad total.



Los analistas políticos, que pululan como moscas en los medios de incomunicación, responden a intereses concretos: defender el orden establecido, a nombre de la libre expresión, a nombre de la democracia, que es el sistema de la impunidad total, de la prostitución de aquellas clases que siempre disfrutan de esta corruptela generalizada, llamada democracia. Y claro, perder la mamadera y los privilegios pues cuesta, duele y les llega. Acostumbrados a las alabanzas y las loas de la corrupción: ganancias sospechosas por lo menos, hoy se termina ese ciclo, porque existe mayor control social, y mayor conciencia de la gente común. Y eso ya no les gusta a los “democráticos” y gente bien, acostumbrada a las glorias de antaño. En esa línea el gobierno debería anular todos los colegios de profesionales, que hasta ahora son antros de los políticos tradicionales, que utilizaron a la democracia para joder a este país y dejarla como está ahora. Se dio un buen paso con la eliminación del colegio de abogados, o abogansters. Se debe dar los pasos para eliminar a todos los demás colegios. De hecho ya no se justifican, a la hora de fortalecer las políticas de Estado.

Ni modo, ni modo. Ciertamente la democracia entendida como expresión de todos, tiene también sus colaterales como la de estos analistas políticos, que son representantes de intereses muy concretos de la ultraderecha, del colonialismo como sistema de pensamiento y mentalidad. Tendremos que acostumbrarnos a estas voces anti indígenas, ahora oficiales, y anti bolivianas. Estos democráticos y partidarios de la “libre expresión”, son los portavoces de los moribundos partidos políticos tradicionales. Que en el fondo de sus almas coloniales, no soportan que indios e indígenas sean hoy parte de la política oficial, y encuentran cualquier pretexto para desahogarse y atacar al “totalitarismo indígena”. Creo que hasta Hitler se mataría de risa de tanta ocurrencia mental de estos grupos coloniales.



                                                                       Cochabamba, 19 de mayo de 2012.

MIGRANTES EN NUESTRO PROPIO TERRITORIO


                                                                                      Max Murillo Mendoza



La antropología occidental, la que es oficial en Bolivia, alude desde siempre a nuestros pueblos como migrantes cuando nos aproximamos a las ciudades, por razones de sobrevivencia y estrategias económicas familiares, incluso comunales. En cambio ellos, que han migrado a Bolivia desde distintos lugares del mundo, no son migrantes, sino dueños de nuestras tierras. Y nosotros los migrantes. Esa paradoja ideológica y racista se ha convertido en la mirada normal de los grupos coloniales y colonialistas en Bolivia. Nuestros pueblos indígenas se han convertido en migrantes, en nuestros propios territorios. La palabra indígena es igual, para estos grupos coloniales, a extranjero. Es decir, nosotros somos los extraños en nuestros propios territorios. Vaya habilidad de los “estudiosos” y letrados occidentaloides bolivianos. Y por supuesto, entonces somos su carne de cañón para sus estudios, diagnósticos y aventuras de proyectos de desarrollo: somos los lugares perfectos para sus experimentos intelectuales, y racistas de desarrollo. Barnizados, encubiertos, dorados y disimulados por sofisticados argumentos de moda intelectualoides.



La prensa, que es una pata de las colonias en Bolivia, achaca todos los días con los mismos términos: “indígenas llegan a las ciudades”. Es decir, “extraños llegan a las ciudades”. Nosotros nos hemos convertido en extraños, en raros, a los ojos de este mundo conquistador, invasor y extraño precisamente. Estos grupos de poder alimentan esa nostalgia colonial, ideológicamente, para seguir insistiendo que lo indígena es nomás extraño a su mundo. Los izquierdistas nos utilizaban sólo para los votos, y adornar sus encuentros de análisis políticos, donde los sirvientes y pongos, es decir los que llevaban sillas y grupos para adorar al patrón eran indígenas. Sus padres, la derecha, más sinceros en su postura racista y colonial, gastaban mucho dinero para organizar los mismos circos políticos. En ambos circos políticos coloniales, la coincidencia era que los indígenas definitivamente éramos nomás extraños, es decir indígenas.



Las ciudades han sido convertidos, por estos grupos coloniales, en lugares santos y sagrados donde los indígenas no tenemos lugar. Lugares donde se esfuerzan en imitar a sus lugares de origen: culturalmente, políticamente y económicamente. Se asemejan a ciudades desarrolladas de occidente, donde por supuesto no se respeta en absolutamente nada a nuestras costumbres y visiones. Esas lógicas violentas y desestructuradas de las ciudades tienen sobre todo lógicas anti indígenas. Nada casual. Estos grupos extraños a nuestras tierras y culturas, tuvieron esa habilidad colonial de adueñarse de nuestros espacios, para convertirlos en extraños a nosotros. Hasta hoy, a pesar de las lindas leyes de cambio de este proceso, no existen espacios económicos propios, nuestros, en las ciudades. No hay cámaras de comercio quechuas, aymaras y guaraníes. No hay espacios donde pensadores y artistas de estas nacionalidades puedan investigar o trabajar. No hay realmente lugares apropiados para generar nuestra recuperación espacial y económica, de nuestras culturas. Las ciudades siguen siendo agresivos territorios coloniales, donde los pueblos indígenas son extraños.



Estos grupos coloniales, normalmente extranjeros (árabes, croatas, alemanes, españoles, etc), sueñan hoy con dejarnos en reservas y territorios alejados de sus intereses, es decir de sus ciudades. Muchos de ellos apoyan a la marcha del TIPNIS, porque coincide con esa mentalidad: que esos pueblos se queden en sus reservas, y no lleguen a las ciudades. Las cuestiones ambientales, ecológicas y supuestamente solidaridad son simples argucias, modas y trampas hegelianas en estos grupos. Sus ONGs, son reciclados institucionales de izquierda, que han servido para seguir maquillando esta manera colonial de percibir los territorios. Pero, tenemos que reconocer, tienen poder económico e ideológico. Mucho poder. Se han incrustado al MAS y desde el mismo gobierno manipulan, apoyan, tergiversan, boicotean a las organizaciones sociales, para que las cosas no cambien. Los indígenas lamentablemente seguimos siendo los utilizados, los estudiados, los extraños incluso en estos tiempos de procesos de cambio. En nuestros propios territorios.



No comparto con la violencia, porque es un gusto sobre todo occidental. Pero probablemente lleguemos a un punto en donde nuestros pueblos se cansen de tanto circo, de tanta burla y de seguir tratándonos de extraños en nuestro propio territorio. En nuestra propia casa. Y tendremos que recuperar nuestra casa a fuerza de violencia, porque la legitimidad y la legalidad histórica, como en muchos lugares del mundo, están de nuestro lado. Tenemos la fuerza, la madurez y las nacionalidades. Por hoy también la paciencia; pero puede terminarse.



                                                                       Cochabamba, 19 de mayo de 2012.

lunes, 14 de mayo de 2012

LA COB ALIADA DE LA OLIGARQUÍA


                                                                                   Max Murillo Mendoza



El despiste, la falta de análisis de coyuntura y posicionamiento político ideológico de parte de los jerarcas de la COB, hace que pierdan de vista aspectos claramente contradictorios que les conducen a las aguas turbias de las oligarquías citadinas. Oligarquías citadinas que otra vez, con la excusa del paro médico, han hecho gala de sus reacciones racistas y pigmentocráticas en los medios de incomunicación privadas. En todo ese complejo mental de reacciones turbulentas, las formulaciones y declaraciones de los oligarcas representantes de los colegios de profesionales médicos (y representantes al mismo tiempo de los partidos tradicionales: MIR, ADN, MNR, MSM ), han rayado en la paranoia, el desahogo racista y el desprecio por todo lo que se llama política, es decir el arte por la negociación, el análisis y la retroalimentación política para la respuesta. Los “doctorcitos” no pueden permitir, no pueden aguantar, no pueden soportar un presidente indio. Todo lo demás es excusa racista: que la legalidad, que los derechos, que las conquistas. En un país como Bolivia, donde estos grupos coloniales y corruptos nada respetan, ni la vida misma, se explayan en sus medios de incomunicación para convertirse en “defensores de la libertad y las conquistas sociales”. Sólo en Bolivia suceden semejantes acontecimientos de novela costumbrista e imaginaria, digna de los mejores escritos de García Márquez.



Pues lo de la COB no es novedad. Ya en las postrimerías de la decadencia minera, a mediados de los años 80 del anterior siglo, la poderosa Federación de Mineros ordenó a sus bases votar en las elecciones del año 85 por el mal menor, es decir por el MNR. A pesar de estas órdenes de los jerarcas, las bases prefirieron votar por Banzer. Es decir, troskistas, comunistas, socialistas, emebelistas mineros votaron por la ultraderecha. Lo de estos días, en esa línea, no debería sorprendernos. El despiste de la COB es total. Su agonía política y decadencia ideológica. Aliarse con las oligarquías citadinas, y colegios de profesionales es realmente ir en contra de toda la herencia de luchas y reivindicaciones sociales de esta entidad. Por si eso fuera poco dan rienda suelta a las derechas incrustadas en las universidades estatales. Donde señoritos y patroncitos de gala, entrenándose, también salen a las calles como en Sucre en el 2.008, en contra del presidente indio. Apedreando sindicatos de cocaleros; pero no instituciones realmente antibolivianas y antiindígenas como el comité cívico, por ejemplo. Los espíritus señoriales y racistas salen a luz y se desahogan en su bronca y furia contenida anti indígena, y ciertamente anti boliviana.



Los resultados de las universidades estatales son absolutamente claras y concretas: profesionales desubicados, domesticados y con la mentalidad patronal de ganar desde el escritorio y sin consideración alguna. Esa podredumbre humana no es discutible y los sociólogos de estas universidades ni olfatean en sus estudios, prefieren mirar a otro lado, prefieren la complicidad como siempre: sus pegas y sus privilegios. Prefieren estudios sobre el TIPNIS pero no sobre sus propias mentalidades. El juramento hipocrático es para limpiarse el trasero, la realidad es la dura realidad: la universidad estatal hace siglos que vomita sólo señoritos y desubicados para destruir este país, y no respetarla en lo más mínimo. Los resultados son los resultados. Y, claro, como las señoritas bien del siglo XIX se escandalizan y se asustan del presidente indio: “oh, qué vergüenza”. En un país tan civilizado, tan desarrollado y tan progresista como Bolivia…con un presidente indio. Vaya vergüenza.



Más allá de los reclamos por los derechos justos y legítimos, en las clases a medias y las colonias extranjeras, que fungen como oligarquías, las reacciones son claramente racistas y pigmentocráticas. No hay por donde perderse. Su odio contenido a este proceso se desahoga y se canaliza en las marchas y declaraciones de los medios de incomunicación coloniales. E insisto que este fenómeno racistas, muy típicamente boliviano de clase media, no está siendo atendido por las cúpulas del MAS, que en definitiva es explicable porque los gobernantes son izquierdistas de clases a medias, y pues no lo notan y  no lo olfatean acostumbrados como están a los ambientes racistas de izquierda. Pero no entiendo dónde están los especialistas de la descolonización de este estado, que realmente su inutilidad raya en la  ineficacia e ineficiencia absoluta para organizar y difundir, en los medios de comunicación estatales, programas anti racistas y anti pigmentocráticos. Y las universidades “estatales” deberían ser nacionalizados para una reestructuración total de los curriculums académicos, y relocalizarles a tantos “profesionales” de ultraderecha y colonialistas, que nada aportan al país ni siquiera a la ciencia, sino envenenan las mentes de los jóvenes, sobre todo de los católicos de domingo que son los más anti indígenas y anti bolivianos. Sería una acción patriótica y nacionalista legítima y profesional.





                                                                            Cochabamba, 14 de mayo de 2012.




martes, 8 de mayo de 2012

LA CENTRAL OBRERA BOLIVIANA: RELIQUIA DEL 52




                                                                                           Max Murillo Mendoza



La vieja izquierda boliviana siempre tuvo como mira en sus objetivos políticos, a la Central Obrera Boliviana, hija predilecta del proceso del 52. Esa vieja izquierda intentó utilizar desde siempre a la COB, en sus estrategias de poder para conquistar a sus filas al poderoso proletariado minero. Pocas veces lo logró, pero siempre embarró con sangre esos coqueteos porque la izquierda, la vieja y oligárquica (comunistas, troskistas, miristas, emebelistas, socialistas) nunca tuvo estrategias de poder reales. No podían pelearse con sus padres o abuelos latifundistas y conservadores. No podían pelearse con las colonias extranjeras (una investigación de familias y apellidos pondría al descubierto todo este engaño), pues eran hasta vecinos de barrio. Y en sus farras hasta compadres. Por lo que siempre abandonaron a su suerte a los obreros. Excusas siempre hubo. El exilio dorado y los privilegios que eso otorgaba fueron más atractivos, que entregar sus esfuerzos, intelectuales y físicos, por obreros y campesinos. Las élites izquierdistas utilizaban a la COB hasta donde era posible, y luego regresaban a sus bases oligárquicas de siempre. No hay investigaciones al respecto, y no es casual que no hayan. Los letrados e intelectuales normalmente pertenecen a estas filas izquierdosas, a nombre de analistas, renegados, cobardes, resentidos que por supuesto no se animarán a tocar sus pasados, porque hoy son post-modernos y profesionales del establishment.



Pero, hay izquierda nueva? No. Siguen esos viejos patrones y privilegiados que nunca dejaron de soñar en sus poderes dorados. Tomar el poder es lo de menos, el modo de vida caduco y sin sentido paradójicamente tiene sentido. La izquierda, sin rumbo ni sentido, hizo pactos con el MAS. Se nota en el despiste total y absoluto alrededor del gobierno. Ni siquiera con GPS se ubicarían en qué país se encuentran. Saben que gracias a campesinos e indígenas, a quiénes ni conocían ni querían por sus encantos proletarios y centralidad proletaria, se aproximaron por fin al poder. No hicieron mayores méritos, ni siquiera fueron parte de las movilizaciones enormes de tantos años. Simplemente se aprovecharon de su entrismo y le tomaron el pelo a Evo Morales. Pero al fin llegaron en algo al poder, que  no pudieron por su despiste con el proletariado. Ya no les interesa la COB, porque su poder es mínimo. En realidad no tiene poder, sino la nostalgia de épocas pasadas y gloriosas. Para esta vieja izquierda colonial la COB es sólo recuerdo, ahora tienen que aprovechar a indígenas y campesinos en sus objetivos personales y familiares.



De hecho la COB es pasado. Pertenece a otra época y lógica económica y social. Sus mismos estatutos responden a una centralidad democrática obrera y citadina, donde no hay presencia indígena, sino como sindicatos campesinos anexos y de apoyo simplemente. Los obreros actuales, de las pocas fábricas bolivianas, no tienen mayores expectativas con la COB, porque las mentalidades, a pesar de la explotación y la plusvalía, son otras. Porque comunismo y marxismo no son atractivos para los jóvenes de estas épocas. Porque sus representantes en Bolivia son de las filas coloniales y pigmentocráticas, y jamás soñaron en hacer la revolución, sino sólo en vivir bien a nombre de obreros y proletarios. Las historias muchas veces se repiten en algunos escenarios conocidos. La COB es parte de ese despiste histórico de la izquierda. En estos días defienden a quiénes en los años 70 y 80 del anterior siglo los combatían: clases medias racistas y discriminadoras como los sindicatos de salud y los médicos de los colegios profesionales. Las cúpulas de esos sindicatos y colegios están en manos de miristas, movimientistas, adenistas, eneferistas, que sólo protegen a los pocos vividores que tienen varios sueldos a la vez, aprovechando como siempre del estado y sus derivados. El despiste de la COB incluso va más allá: quieren copiar la experiencia del MAS: armar su propio partido político. La izquierda en ese afán de copiar modelos extraños y ajenos a nuestras realidades siempre fracaso. Y la COB fracasará en ese intento de copiar modelitos que no obedecen a sus lógicas sociales y procesos sociales.



La COB empieza a ser un sindicato más de los tantos que hay en Bolivia, y que muchos de ellos son perjudiciales y abiertamente contrarios a los intereses de la colectividad: choferes, de salud, magisterio, etc. En sus arcaicas maneras de considerar las luchas sociales, son estamentos que frenan todo tipo de conquistas o avances de la sociedad, para mejorar la calidad de vida. La mezcla de pobreza, ignorancia, prepotencia y poca capacidad ideológica y política son insumos explosivos en contra de la colectividad. Lamentablemente la COB tiene todos estos condimentos, y hace muchos años que está vacío de estrategias ideológico políticas, por lo que sus acciones son de sobrevivencia primaria. Y no me extraña que quiera terminar como un partido político más, a nombre de instrumento. Los partidos políticos en Bolivia son agencias de empleos, donde mercenarios y gansters se ganan el puesto con sus esmeros y combatividad, para después ser parte del asalto a las arcas del estado boliviano.



                                                                         Cochabamba, 6 de mayo de 2012.

ANIVERSARIO DE LOS INDIGNADOS ESPAÑOLES: 15-M




                                                                                                Max Murillo Mendoza



Recuerdo, a mi paso por Europa en el 2.008, que en Madrid y Zaragoza donde me alojé pasando por España en esa gira europea, que los españoles empezaban a sentir la crisis, provocada por Estados Unidos y sus trampas y engaños de sus bolsas de valores. Pero realmente nadie se imaginaba lo que se venía. Eran las elecciones norteamericanas, noviembre de ese año. Se elegía a Obama y había un entusiasmo generalizado en el viejo continente, sobre todo entre los jóvenes y sectores anti sistema. Nos amanecimos ese día, con unas cervezas belgas, para presenciar ese hito norteamericano. Sin embargo, a estas alturas, las esperanzas se esfumaron. Los sueños gringos se hicieron papilla. Y nada de lo que se pensaba ha sucedido, todo lo contrario el mundo gringo tambalea y se destruye lentamente, con sus valores y su moral occidental que ya  no representan a nada.



No sólo es una crisis económica, considero que es un asunto más profundo. Es una transición y un reacomodo a una época oscura e intolerante, producto del usufructo y saqueo mundial de las riquezas, y su despilfarro irracional por unos pocos países ricos. Eso ha llegado a su fin. El despertar del mundo, sobre todo del sur, reclama que esas riquezas deben quedarse donde están, para las personas de esos lugares, y entonces pues, ya muy poco se irá al norte. Por eso se explican las guerras de ocupación: petróleo y otras riquezas. Y eso de las sociedades post-modernas donde ya no era necesario los minerales ni el petróleo está bien para engañar a los estudiantes de primer año universitario, y a los abuelos que ya nada tienen que hacer en este mundo. Las sociedades del conocimiento son cuentos de hadas y novelistas tuertos de ciencia ficción. La realidad es que el sistema sigue hambriento y está roto; pero no tiene alternativas, por lo que eso mismo le hace muy peligroso y antidemocrático.



Esta transición ha encontrado a la izquierda europea y gringa en pelotas. No tiene sueños y se quedó anclada allá en los trasnoches del postmodernismo. En la ilusión de la eternidad de sus sociedades del bienestar total. Pensaron que sus privilegios les durarían mil años, como el sueño de Hitler. Y apenas duró medio siglo. La fiesta se terminó y ahora empieza la desocupación, el hambre, la angustia, la sobrevivencia y la humillación. Los jóvenes son los más sacrificados. En el caso de España este asunto escala hasta la humillación misma: rebaja de sueldos, despidos masivos sin derechos algunos, donde pisotear la dignidad humana más mínima ya no les avergüenza. Europa se derechiza y pierde su poca autoridad moral que le quedaba históricamente. Los jóvenes indignados, sin creatividad alguna, reaccionan a la humillación, sin rumbo claro, sin objetivos claros y, lo más grave, sin proponer nada a ellos mismos. Es la reacción de la bronca, pero domesticados y drogados como están por el sistema no pueden realmente reaccionar. Europa se ha olvidado de su pasado: ya no pueden hacer revoluciones, ni siquiera cambios mínimos posibles.



La palabra esperanza suena también a engaño. A promesas políticas de mal gusto y pasadas de moda. En el sur de este mundo ya tenemos experiencia al respecto. Por eso no creo que haya secretos, los europeos tienen todo el derecho de hacer y deshacer en lo suyo: si quieren sobrevivir tienen que ser radicales y no tener miedo a la palabra destrucción. Las revoluciones y los cambios requieren de dosis de destrucción, de rehacer las cosas, de empezar de cero, de cambiar de tablero de ajedrez. En Bolivia, a pesar de los terribles errores y cobardías de los gobernantes de clases medias izquierdistas, se intenta precisamente eso: cambiar las lógicas mentales y sociales, absolutamente conservadoras y señoriales, y racistas y pigmentocráticas. Sin identidad con lo nuestro. Donde las clases altas y medias se avergüenzan de lo nuestro, se avergüenzan de nuestras culturas, de nuestras costumbres y lógicas culturales y económicas. Pues ante semejantes desafíos y enormes retos,  no nos hemos acobardado ni mucho menos. Si para esto se requerirán guerras y sangre pues lo haremos sin ningún temor; porque será parte del proceso, como en las mejores épocas de la Europa rebelde y revolucionaria.



No existen secretos en esta vida. Los europeos, simplemente tienen que regresar a sus raíces, nada más y nada menos.



                                                                            Cochabamba, 8 de mayo de 2012.








domingo, 29 de abril de 2012

COYUNTURA MUNDIAL Y NACIONAL

                                                                                     Max Murillo Mendoza

El desorden mundial ocasionado por occidente y su crisis galopante, insostenible y éticamente inmoral, destruye lo poco de civilización que queda en el mundo. Los países ricos inmoralmente, que ese detalle nadie quiere explicarse ni entender porque la hipocresía y las justificaciones, ideológicas por cierto, de que “son ricos porque son trabajadores” son argumentos para las masas de oligarcas tercermundistas de los siglos XIX y XX. Pues su riqueza está hoy en entredicho: destrucción de la naturaleza y empobrecimiento de sus propias poblaciones. Sus ricos son cada vez más ricos. Sus pobres son cada vez más miserables. Es decir, su famoso sistema de oportunidades siempre fue una trampa y una manera hipócrita de barnizar a sus clases altas y oligarquías. La evidencia de esa trampa ideológica y de exportación es hoy absolutamente clara, como el agua cristalina.

Europa se derechiza, sus poblaciones cansadas por el engaño y la crisis empiezan a mirar hacia la derecha, olvidándose de su pasado y sus enseñanzas democráticas. La culta Europa cae en la barbarie de la ultraderecha anti inmigrante y antidemocrática. Nada novedoso, a lo largo de su historia muchas veces cometió esos mismos errores: Hitler, Franco, Mussolini, y hoy Sarkozy, Rajoy, etc. Los europeos no aprenderán de su pasado, prefieren la sangre y encerrarse en sus pequeños estados insostenibles; pero funcionales a la hora de los problemas y los desafíos. Jamás construirán mercados comunes, como nos hicieron creer. Lo que tenían era simplemente un muro contra la Unión Soviética, financiada y mantenida por el padrinazgo de los Estados Unidos. Hoy se derrumba como castillo de naipes. La culta Europa saca sus garras guerreras y se barbariza por el pánico y el miedo a perder todo sus privilegios, ganados injustamente: colonialismos, imperialismos y racismos culturales. Los grupos de avanzada y conscientes están también paralizados, sin creatividad ni ideas de cómo seguir siendo vanguardia. La crisis es total: sin ideas, sin iniciativas, rendidos y espantados y domesticados por el sistema no reaccionan.

Estados Unidos fue vencido y aniquilado por Bin Laden. Cayeron en la trampa de la guerra total: miles de millones de dólares para la guerra preventiva y nada para sus necesidades. Entonces se vino la crisis, y la crisis es terminal. Es el principio del fin del imperio. Bin Laden ha triunfado, digan lo que digan sus demogogos y rufianes políticos imperiales. Estados Unidos planifica sus próximas estrategias, ante la derrota, de conquistas: Asia y Medio Oriente. América Latina la ha perdido, no es más su patio trasero. Las oligarquías tercermundistas de América Latina están en retroceso, han perdido el financiamiento del papi y tío Sam. Sin ese apoyo no son nadie. Aunque seguirán jodiendo y destruyendo el sur de este mundo; pero cada vez con menos poder e iniciativa.

En Bolivia se juega todo ese laberinto de complejidades mundiales. Sus colonialistas y extranjerizantes clases altas, siguen siendo los peones fieles de esas consignas moribundas del norte. Los errores del actual gobierno devienen de esas prácticas occidentales ya trasnochadas y obsoletas: izquierda, derecha; desarrollo y subdesarrollo; blanco y negro. Lo nuestro es variopinto, como la whiphala. Nuestras culturas nada tienen que ver con esos esquemas obsoletos y occidentales. Tenemos otros códigos sociales, culturales y socioeconómicos de funcionamiento. Tenemos otras religiones que nada tienen que ver con el cristianismo; aunque el cristianismo es uno más, adoptado a la fuerza, de nuestro panteón de dioses. Nuestras culturas están en otro tablero de ajedrez. Y los grupos que todavía tienen el dominio de las instituciones, privadas y públicas, no tienen idea de nosotros. Se mueven en las lógicas binarias y trasnochadas de occidente. Han sido domesticados y educados en esas lógicas, por lo que es muy difícil que entiendan todavía lo que somos. Precisamente esas contradicciones afectan a la hora de gobernar, a la hora de educar, y a la hora de soñar con lo nuestro. Sin embargo, como nunca, tenemos la oportunidad de saltarnos al fracaso de occidente y sus lógicas guerreras y binarias (blanco o negro). Los ideólogos del gobierno no entienden porque sus izquierdistas son los mismos adoradores, que los oligarcas coloniales, de las políticas y recetas occidentales y del norte de este mundo. Educados en los mismos ambientes y universidades de la derecha y la oligarquía, pues por ahora no pueden entender lo nuestro. Sino simplemente como críticos y respondones en la conflictividad; pero sin iniciativas ni lecturas de nuestras realidades.

El mundo está en la incertidumbre. No tiene futuro. Ni siquiera presente. Este desbarajuste y destrucción total ha sido ocasionado por occidente y su cultura destructiva de ver la vida. Los pueblos del mundo no tenemos otra salida, como a lo largo de toda la historia, que ver lo nuestro y salvar lo nuestro: territorio y cultura. Identidad y soberanía. En Bolivia, sólo el fortalecimiento de nuestros nacionalismos étnicos: quechuas, aymaras y guaraníes, nos salvarán de la barbarie occidental y gringoide. Lo único que tenemos debemos salvarlo a sangre y fuego. El fortalecimiento de nuestras organizaciones sociales, es la garantía de estos cuidados. Ese fortalecimiento social debe dar ahora mismo el giro nacionalista. Y espero que los ideólogos de este gobierno entiendan de una vez por todas, que sus mentes y ojos occidentaloides a nada nos conducen, sino a repetir la tragedia griega de occidente y su suicidio colectivo, cuando todo está claro, tan claro como el agua cristalina.

Viva el 1 de mayo!!!
Vivan los productores directos: obreros, campesinos e indígenas.
Mueran los zánganos, expoliadores y chupadores de la producción: oligarquías de izquierda y derecha.
Gloria a nuestros mártires de nuestras nacionalidades quechuas, aymaras y guaraníes.


                                                               Cochabamba, 29 de abril de 2012.